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El blog de Carlos G. Pozo

¿Liberalizar las ITV? Mejor que no

Hay cosas que me desconciertan. Con el anuncio de un nuevo Real Decreto para regir la Inspección Técnica de Vehículos (la ITV de toda la vida) leo y escucho cosas que realmente me sorprenden. Las opiniones son libres, claro. Aquí va la mía.

Carlos G. PozoHa sido curioso para mí comprobar cómo más de un taller (muchos, muchos) ponía el grito en el cielo por la no liberalización de las ITV. Es decir, porque el nuevo Real Decreto no diera la posibilidad a talleres y concesionarios de pasar ellos mismos la inspección en sus instalaciones.

¿Por qué los marquistas a través de sus patronales (Anfac, Faconauto y Ganvam) lo pedían? Lo llevan tiempo haciendo, elevando incluso su petición a Bruselas.

Fácil: son los únicos que podrían hoy de forma masiva llevar a cabo las inversiones necesarias (el canal independiente quedaría casi al completo en fuera de juego), además de que de ese modo entran de lleno en un negocio en el que hasta ahora apenas están presentes: en las pre ITV, revisiones, reparaciones preventivas y correctivas de aquellos vehículos que, con mínimo cuatro años de edad, pasan la ITV. Recordemos que cuando los coches terminan su garantía, abandonan de forma masiva el concesionario…

Y no digo que esté a favor o en contra de que la posventa esté en el canal oficial o en el independiente, el mercado se regula por sí mismo y son los usuarios quienes al final deben elegir. Sólo digo que no debe establecerse ninguna norma que beneficie a ningunos por encima de otros. Y esta lo haría.

El caso es que en marzo de 2014, Bruselas dijo no a la liberalización. En junio de aquel mismo año, el Gobierno español, por medio del por entonces ministro de Industria Cristóbal Soria, emitía un texto a Europa pidiendo la supresión de incompatibilidades y la liberalización del servicio.

Soria decía que el sector pedía liberalizar las ITV, pero era mentira. Se lo pedían Anfac, Ganvam y Faconauto, las únicas entidades cuyos intereses salían beneficiados. Los talleres, a través de sus patronales Conepa y Cetraa, se opusieron radicalmente. Igual que Ancera, la de los recambistas. Hace falta entender los porqués.

¿Y por qué? Primero porque las inversiones necesarias para montar hoy una línea de inspección son elevadas. Teniendo los talleres españoles la estructura que tienen (pequeños, pequeños, el 52% con uno o dos empleados y el 78% no más de cuatro…), es presumible pensar que el negocio no quedaría en sus manos. Por no hablar de que liberalizar las ITV supondría la posible entrada de grandes grupos financieros con intereses en actividades ligadas al mundo del automóvil y transporte de personas y mercancías.

“Liberalizar las ITV redundaría en una mayor actividad para el sector abriéndose el mercado hacia otros agentes permitiendo aumentar la calidad del servicio a los ciudadanos”, decían las patronales marquistas en 2014. Claro.

Y ya no es sólo que los talleres muy probablemente perdieran gran parte del 25% de su facturación, que de media llega gracias a lo relativo a las inspecciones (es lógico pensar que los usuarios repararían allí donde fueran a pasar la ITV y no en el taller que lo hacen hasta ahora), es que la ITV es seguridad vial. Y con eso no se juega.

“Que reduzcan los requerimientos y las inversiones mínimas”, pueden decir como respuesta, “así los talleres pequeños también podrían entrar”. La respuesta vuelve a ser la misma: seguridad vial. Los pasos en este sentido deben ir siempre encaminados a hacer cada vez que la ITV sea más eficaz, no a reducir las exigencias para que podamos entrar todos. Es que ese además no es el objetivo; lo es que los coches circulen en perfectas condiciones. Sensatez…

También he escuchado otros comentarios como que liberalizar la ITV redundaría en un menor coste del servicio (ya saben, entraría la competencia entre unos y otros) y que de ese modo los coches que circulan sin ITV pasarían la inspección. ¿En serio? Quien por norma no pasa la ITV no lo hace sólo por no pagar las tasas.

Además de que ser juez y parte en este tipo de cosas siempre es peligroso. En caso de poder pasar la ITV en cualquier taller, un cliente que para pasarla la inspección no lo hace. Una vez, otra y otra… ¿Se imaginan la situación? Conflicto de intereses y problemas con el cliente. Delicada situación que es mejor no plantear.

Con el nuevo texto que regula la actividad de las ITV no se ha planteado una liberalización, pero sí un endurecimiento de las inspecciones por medio de elementos de diagnóstico que entren a valorar los sistemas electrónicos en los vehículos. Me parece un buen paso.

¿Interesa una liberalización de las ITV? Creo que no. Ahora bien, la opinión es libre.

3 comentarios

  1. MARIA   03/11/2017 15:27

    DONDE HAY QUE FIRMAR QUE LAS PERSONAS PASEMOS LA ITV EN NUESTRO TALLER DE CONFIANZA CON PERSONAL CUALIFICADO Y EXPERIENCIA ACREDITATIVA LA ITV COMO TAL UNA MAFIA OSEA COMO LOS PUYOLLLLL O NO LA LIARON CON LA ITV Y ESPAÑA NOS ROBA JIJIJI DE RISION….

  2. Juan   03/11/2017 16:21

    Quizas usted tenga razon, pero lo de la seguridad no me lo cre y le dire el porque, si lo que quieren es vender seguridad porque cualquiera sin ninguna titulacion ni experiencia puede reparar un fallo grave en un vehiculo frenos, direccion etc? Conoce la preparacion de los inspectores? Solo dinero, dinero

  3. Carlos G. Pozo   03/11/2017 16:32

    Hola Juan. El de la formación de los técnicos es un comentario muy utilizado como argumento, pero no me convence nada. Generalizar está mal siempre. Se imagina si fuéramos los talleres quienes pasáramos la inspección? No cree que ese argumento podría esgrimirse de igual modo? Hay profesionales del Taller formados como el que más y otros que no. Hay talleres equipados al máximo nivel y hay otros que no… Hay de todo, como en botica. En cualquier caso su labor está acreditada por terceros (certificadoras que se dedican a acreditar que todo funciona como debe), así que eso tampoco debe preocuparnos. Son profesionales cualificados para la tarea que realizan, ni más ni menos.

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