Victor Gamez

El blog del consultor Víctor Gámez

¿Por dónde pasa el futuro de los talleres de carrocería?

Llevo cinco años oyendo hablar que el futuro de la carrocería en España pasa por manejar grandes volúmenes. Y tengo que reconocer que yo mismo me lo he creído, e incluso lo he defendido en alguna ponencia, pero desde hace un tiempo vengo planteándome varias dudas sobre este planteamiento. Mis dudas responden a mi propia experiencia como consultor y los trabajos de análisis que he realizado en esos “Grandes Centros de Reparación”, que suelen dar como resultado una rentabilidad ínfima y unos niveles de ocupación por debajo del umbral de la rentabilidad de una estructura como esa.

tallerLa principal necesidad de un gran taller de carrocería es fundamentalmente un flujo grande y constante de reparaciones, lo que obliga a sus responsables a establecer “pactos” con diferentes operadores (aseguradoras, renting, plataformas de gestión de reparaciones, redes, etc.) que les garantice el volumen de reparaciones necesario para cubrir todos los gastos de estructura que tiene una instalación de ese tipo.

Estos “volúmenes redireccionados” casi nunca, por no decir nunca, se cumplen, pero se prometen a cambio de unas condiciones económicas muy ajustadas, que en la gran mayoría de los casos rozan el precio de coste, tanto en precio/hora como en la ristra de servicios de valor añadido (foto peritación, coche de sustitución, recogida y entrega, etc.) que el operador solicita al taller como un valor añadido para efectuar el redireccionamiento (¿Pero si para ellos es tan fácil redireccionar, por qué hace falta dar tantos servicios gratuitos?).

La conclusión en la mayor parte de los casos, son unas rentablidades por debajo de cualquier lógica y un círculo vicioso de acuerdos que no se cumplen en su totalidad por la otra parte.

Cartes

En España existen unos 19.000 talleres de carrocería. De éstos, un porcentaje no muy grande son los que podríamos considerar “Grandes Centros de Reparación”. Pero, y entonces: ¿De qué viven los demás?

El otro día tuve la posibilidad de comprobarlo: mi amigo Ramón me llamó para ir a ver un taller en un pueblo a 10 Km de una capital de provincia. El dueño, un tipo joven, lo había montado hacía un par de años y estaba contento, me enseñó números y me pidió mi opinión. Al verlos, le pregunté: “¿Con cuántas compañías estás concertado?”. Me respondió que con ninguna pero que su relación con los peritos era fantástica, desde la honradez y el buen hacer que eran su filosofía. Mi siguiente pregunta fue: ¿Y cómo consigues a los clientes, si estás aquí tan escondido? Nacho me contestó orgulloso: “Haciendo las cosas bien y volcándome con mis clientes”.

Esta visita me ayudó a reflexionar y darme cuenta de que realmente el que manda es el cliente. “El Autentico Jefe” que se deja redirigir cuando no encuentra diferencia entre un taller u otro, pero que sabe dónde quiere ir si un taller le gusta y que también está dispuesto a cambiarse de compañía aseguradora por 40€ porque ahí sí que le cuesta más encontrar diferencia.

Me invitó a comer en un sitio todavía más escondido que su taller (imposible de encontrar si no te llevan), donde el comedor era el salón de una casa de dos pisos, comí como hacía años, después me levanté para marcharnos y me fijé en las fotos de la pared donde había presentadores de televisión, deportistas, alguna tertuliana del corazón madre de la hija de un conocido torero, etc y le dije: “A ti te pasa como a este restaurante, que tiene un ‘Taller de Autor”.

Con esta reflexión, no quiero decir que los acuerdos con las compañías, los grandes centros de reparación, los volúmenes y demás no sirvan, lo que he querido compartir con vosotros es que si eres capaz de hacer clientes y conservarlos dándoles lo que necesitan  y diferenciarte del resto de talleres, será muy difícil que nadie te quite nada, pero eso da para otro artículo y es más complicado que pintar bien un coche.

PD: Para los que puedan pensar que el restaurante tenía una estrella Michelin, os diré que el menú nos costó 15€ y la cocinera salió a preguntarnos si nos había gustado y si queríamos más…

 

RM

4 comentarios

  1. jose manuel   20/02/2017 16:27

    Buen articulo,
    Y mejores profesionales, tanto los que lo publican, como los creadores, entre los que meto al dueño del taller y al del bar. No voy a decir el porque lo pienso, Al buen entendedor le sobran las paplabras.

  2. JRDR   20/02/2017 17:46

    Perdona Victor…pero bienvenido al club.
    No se puede estar tanto tiempo bajo la luz que mas calienta, sin bajar a la calle. Como consultor deberías de haber compartido esta reflexión ya hace mucho tiempo, deberías de conocer otros sectores, otras formas de hacer empresa…y donde el cliente y la satisfacción de sus necesidades de manera eficiente es la razón de ser de las empresas mas exitosas, con una visión amplia del negocio y del mercado.
    Me ha alegrado leer estas lineas. A ver si la cantinela de que el mejor cliente del taller es la compañía de seguros deja de sonar tanto.

  3. JOSE VICENTE ANDRES   22/02/2017 13:33

    Hola todas las semanas se llevan algún coche de mi taller,por lo general son clientes que no nos conocen y tienen companias de bajísimo coste.ytambien hay clientes de siempre que por lo que sea han caído en la trampa de contratar en un seguro de estos y tienen problemas para que reparen en nuestro taller.Yo les aconsejo que exijan en caso de siniestro puedan elegir taller .ESA ES LA CLAVE. Por cierto nuestro taller cumple las bodas de oro este ano.

  4. jesus   26/02/2017 01:49

    bueno

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