ADAS, un nuevo reto para el taller

El departamento especializado en formación de Grupo Serca, Next Academy, se dirige a los talleres para hablar sobre la importancia de que estén formados técnicamente en sistemas ADAS.

NEXT es el departamento de Grupo Serca que aúna los servicios de gestión, formación y consultoría para sus redes de talleres, SPG y Profesional Plus. Uno de sus departamentos es NEXT Academy, enfocado en la formación, donde se realizan no sólo formaciones dirigidas a los talleres, sino que también los socios reciben diversos cursos especializados. En este caso es Unai Bilbao el encargado de hablar sobre los sistemas de asistencia a la conducción ADAS.

A partir del año 2022 será obligatorio en Europa que los vehículos nuevos incorporen el AEB (frenado de emergencia automático). Este sistema se encarga de vigilar si nos acercamos peligrosamente hacia otro por alcance trasero y, si el riesgo de accidente aumenta por inacción del conductor, el sistema actúa de manera automática. Que este equipamiento vaya a ser de serie y obligatorio para todos los coches en Europa deja claro la importancia y relevancia de los sistemas ADAS. Es por ello que los talleres han de estar cualificados técnicamente en ADAS para responder a las necesidades de sus clientes y sus coches cuando entren por la puerta del taller.

En Serca somos conscientes del reto que se nos ha planteado con los sistemas ADAS, y es por ello que hemos adoptado una estrategia para abordar este reto y superarlo con éxito. Por un lado, estamos impartiendo formación presencial especializada a nuestra red de talleres asociados y por otra, hemos puesto a disposición de nuestros clientes y colaboradores uno de los mejores y más competitivos equipos de calibración ADAS del mercado en colaboración con Autel Ibérica, el kit MaxiSYS ADAS CSC600 (ver imagen 1).

Cuando hablamos de sistemas ADAS me da la sensación de que todavía no tenemos demasiado claro lo que son ni cómo funcionan.

Tenemos diversos asistentes a la conducción, basados en la información que procesan diferentes tipos de hardware, como son (ver imagen 2):

Radares de largo alcance. Van montados en la parte frontal del coche y se utilizan para escanear el tráfico que circula delante del coche. Detectan principalmente objetos metálicos, como son camiones, coches y motocicletas, aunque actualmente los están mejorando y empiezan a ser capaces de detectar objetos no metálicos. Es fundamental su calibración y trabajar con precisión, ya que alcanzan hasta 250 metros en línea recta, y una pequeña desviación en el montaje o en su calibración puede suponer la detección tardía de un coche a la hora de hacer una frenada de emergencia, o que el coche frene sin que aparentemente tengamos otro coche delante nuestro.

Radares de medio o corto alcance. Van montados en las esquinas traseras o delanteras del coche. Los traseros se usan para detectar el tráfico en los ángulos muertos y avisar al conductor, así como para asistir frenando en caso de peligro cuando desaparcamos marcha atrás con tráfico transversal. También en los vehículos más modernos son capaces de detectar el peligro de sufrir una colisión por alcance, y preparar a los ocupantes frente al impacto inminente. Los que se montan en las esquinas delanteras se usan principalmente para frenar el coche si salimos en cruce y no hemos visto el tráfico cruzado. Dependiendo del modelo de coche algunos hay que calibrarlos y otros no.

Cámaras de control de la parte delantera del vehículo. Es la cámara que va montada en el parabrisas, detrás del retrovisor interior. Se encarga de procesar la imagen que el coche tiene delante, y con ello nuestro coche es capaz de realizar diferentes funciones de asistencia. Estas funciones son el mantenimiento en el carril, la lectura de señales de tráfico, los asistentes de iluminación, la detección de peatones o la detección del tráfico en los modelos más modernos. Esta cámara tiene calibración y es muy importante, de lo contrario a la hora de mantener nuestro coche en el carril puede que lo haga acercándose demasiado a una de las líneas de la calzada o que directamente la unidad de cámara grabe un código de fallo debido a una mala calibración.

Sensores de ultrasonidos. Son los más conocidos para todo el mundo, los que van en los paragolpes y nos avisan de los obstáculos cuando estamos aparcando. Los coches que equipan aparcamiento asistido llevan dos o cuatro sensores adicionales en los extremos del paragolpes, orientados en perpendicular hacia los laterales del coche. Se usan para escanear los espacios de aparcamiento.

Sensor láser de corto alcance. Va montado en el parabrisas detrás del retrovisor y se usa para la frenada de emergencia en ciudad. Es un sensor técnicamente más sencillo que las cámaras y radares y se monta en algún modelo de gama media o baja. No tiene calibración.

Cámara de control del entorno de gran angular. Es la cámara de marcha atrás, junto con las otras tres cámaras de visión perimetral (también llamada vista 360) si tenemos la suerte de que nuestro coche lo equipe. Nos ayudan a visualizar el contorno del coche en la pantalla del sistema de radionavegación y nos facilitan las maniobras al aparcar. Los sistemas de vista perimetral 360 o con superposición de líneas dinámicas requieren calibrar las cámaras.

Escáner láser o lidar. Es el sistema que más información permite procesar al vehículo y se monta orientado hacia el frente del coche, en el paragolpes. Actualmente se monta en los coches más avanzados de las marcas premium, como el nuevo Audi A8, por ejemplo. Además de ser el sistema más avanzado para analizar el entorno del coche, es el más caro si hablamos de precio. Los coches que equipan este componente están preparados para un nivel 3 de conducción autónoma (ver imagen 3).

Lo cierto es que los fabricantes están desarrollando y bautizando nuevas funciones de asistencia a la conducción mediante la combinación de diferentes topos de hardware y aplicando software de inteligencia artificial.

El resultado es que ya no sólo tenemos una cámara en el parabrisas que detecta las líneas de la calzada y nos avisa y corrige si nos salimos del carril virtual que está dibujando, si no que ahora en nuestro coche, por ejemplo, combinando la información de la cámara con los datos de la cartografía del equipo de navegación, se determina que no ha de realizarse una corrección de dirección al pisar la línea derecha de la calzada si en nuestro navegador tenemos una ruta determinada y vamos a salir por la siguiente salida de la autopista.

Hay una cuestión de gran importancia que no podemos pasar por alto cuando vamos a trabajar sobre un vehículo en nuestro taller, y es la responsabilidad en caso de accidente. A día de hoy las leyes y el reglamento de tráfico no tienen previsto que en caso de accidente (partiendo de la base de que los coches estén en perfecto orden de marcha) la responsabilidad recaiga sobre la máquina, es decir, siempre que tengamos un accidente entre vehículos habrá un conductor responsable y unos terceros damnificados. Los sistemas ADAS son sistemas que ayudan a evitar o disminuir el riesgo de accidente y por tanto, dejarlos en perfecto orden de funcionamiento tras una reparación de taller es vital para eludir cualquier responsabilidad al taller si un cliente ha sufrido un accidente tras visitar nuestro negocio. Los equipos de diagnosis Autel junto con el kit de calibración MaxiSYS ADAS CSC600 permiten al taller emitir un informe post-calibración para documentar y certificar que la calibración se ha realizado correctamente.

En un futuro no muy lejano todos los coches van a equipar diverso hardware ADAS y, por tanto, los trabajos de calibración van a ser cada vez más habituales en el taller mecánico. El taller debe estar preparado para adaptarse a esta evolución de los coches, y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, creo que las calibraciones pueden pasar a ser una oportunidad de negocio (ver imagen 4).

No quiero dejar pasar esta oportunidad para dejar claro un mensaje, y es que los sistemas ADAS son sistemas electrónicos con límites técnicos y a día de hoy no son capaces de analizar todas y cada una de las situaciones del tráfico y del entorno. Por tanto, pueden no actuar o hacerlo indebidamente.

La responsabilidad en caso de accidente siempre será del conductor del coche. A mis alumnos de los cursos de Next Academy les recomiendo que lean detenidamente el manual de usuario del vehículo si tienen alguna duda sobre cuándo y cómo deben -o no- actuar los sistemas ADAS de un vehículo determinado. El manual de usuario de cada coche es la base de datos y documento legal más importante si queremos documentarnos sobre el funcionamiento de estos sistemas.

En las formaciones que estoy impartiendo en Serca, además de adquirir los conocimientos sobre la temática y de realizar las calibraciones dejando claro el concepto de cada tipo de calibración, uno de los objetivos básicos es que el técnico sea capaz de determinar qué sistemas ADAS equipa el vehículo que tiene delante mediante un simple análisis visual del mismo. Por ejemplo, si vemos que el coche lleva testigos de advertencia de salida de carril en la zona de los retrovisores, sabemos que ese coche equipa el asistente de cambio de carril, y por tanto, que ese coche tiene dos radares de medio o corto alcance montados debajo del parachoques trasero en los laterales. Esto implica que, si el coche ha entrado en el taller de carrocería para arreglar un golpe en la parte trasera, es posible que haya que calibrar los radares traseros una vez finalizado el trabajo del carrocero.

Otro caso similar sería el del coche que equipa radar delantero en la zona del parachoques.

El técnico ha de percatarse que el coche lo lleva con un simple vistazo a la zona delantera del coche o viendo las botoneras e indicaciones de la instrumentación, lo cual va a implicar que, si desmontamos el frente para cambiar una distribución o para cambiar un radiador que tiene una fuga, habrá que realizar la calibración del radar delantero (ver imagen 5).

Que el personal del taller tenga la agudeza y el conocimiento para visualizar los aspectos técnicos y equipamiento ADAS del coche del cliente, sin duda aporta un gran valor añadido a la percepción de calidad que el cliente va a tener del taller, y facilitará que una vez realizados los trabajos y pagada la factura, el cliente quede completamente satisfecho con el servicio prestado por el taller. Desde Serca y Next Academy vamos a seguir trabajando con entusiasmo para conseguir que el taller esté preparado para superar los retos que nuestro sector nos plantee, como es el de los sistemas ADAS.

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