Alerta al taller sobre la desinfección con radiación ultravioleta

El Ministerio de Sanidad pone sobre aviso al sector de la reparación con respecto a la desinfección e higienización de vehículos con radiación ultravioleta.

La situación de crisis generada por la pandemia del coronavirus ha provocado cambios en nuestros hábitos de vida, entre otros, la desinfección y limpieza de los vehículos, que han cobrado una relevancia considerable. Y es que hoy en día la práctica totalidad de talleres ofertan este tipo de servicios, ya sea como medida de seguridad o con fines comerciales.

A este respecto, el Ministerio de Sanidad ha alertado a los centros de reparación sobre los productos y procedimientos que se emplean con el propósito de eliminar el coronavirus en los automóviles, ya que pueden resultar nocivos.

Hace algunas semanas, Sanidad publicaba una nota informando sobre las medidas preventivas que estos negocios debían tener en cuenta al utilizar las máquinas de ozono para desinfectar los vehículos.

Ahora le toca el turno a otro procedimiento de desinfección que están utilizando algunos de estos establecimientos: radiaciones ultravioleta-C. Y es que, según recoge el medio MotorPasión.com, Sanidad ha señalado que “por el momento se desconoce si la radiación UV-C puede reducir la población del virus de manera suficiente para una desinfección óptima”.

Así, Sanidad aconseja no aplicar estos tipos de radiación en presencia de personas, haciendo hincapié en que las medidas más efectivas son la higiene de manos, el uso de mascarillas, detergentes y desinfectantes y, sobre todo, la distancia social (mínimo dos metros entre dos personas).

Los tres métodos que existen para la higienización de vehículos en el taller

Por ello, con la intención de dar otras alternativas a los tratamientos de desinfección basados en el uso de radiación ultravioleta-C, el organismo de Salvador Illa destaca algunos procesos de desinfección efectivos contra el coronavirus para aquellos talleres que estén recurriendo a la higienización de vehículos como parte de sus programas de trabajo.

El primero es la limpieza manual con productos biocidas, haciendo especial hincapié en puntos clave de contacto (volante, manillas, palanca de cambios, freno de mano, salpicadero…). Sin embargo, con este método no se puede garantizar una desinfección completa ya que es imposible acceder a todos los elementos del vehículo.

El segundo es el tratamiento con ozono, el más popular de los tres procedimientos. Y es que, al tratarse de un gas, se puede llegar a todos los rincones del interior del coche, aunque su efectividad está siendo evaluada en la Unión Europea y aún no es un viricida reconocido por el Ministerio de Sanidad. Además, al ser un gas tóxico, en concentraciones bajas puede causar irritación en los ojos y las vías respiratorias, provocando tos, ataques de asma y dolor de cabeza. Si se inhala en concentraciones altas puede afectar a los pulmones, alterar el sistema inmunológico y, en casos extremos, producir la muerte, según advierte el Ministerio de Sanidad.

Por último, se encuentran los procesos mediante la fumigación de biocida que consisten, explican, en aplicar mediante nebulización de un producto autorizado por Sanidad en el interior del vehículo. Estos productos pueden eliminar virus, bacterias y hongos con una efectividad demostrada sin riesgo para la salud de los humanos. Los biocidas basados en peróxido de hidrógeno y ácido periacético aplicados mediante un protocolo estricto y utilizando el sistema de climatización del coche de una manera preestablecida pueden desinfectar todos los rincones del vehículo.