¿Cómo afecta la implantación del coche autónomo a las aseguradoras?

Según un informe elaborado por el BBVA, el despliegue de la movilidad autónoma podría reducir las primas de los seguros en Europa entre el 10% y el 30% hasta 2025.

El despliegue del coche autónomo puede tener impacto en diversos sectores, entre ellos el de las compañías aseguradoras. Así, según las conclusiones del informe ‘Situación Seguros de BBVA Research’, la implantación de esta clase de vehículos podría reducir la siniestralidad al eliminar el factor del error humano de la conducción, lo que a su vez reduciría el coste de las primas de seguro. Asimismo, el importe de cada accidente aumentaría ya que los coches autónomos incorporan tecnologías adicionales que tienen costos elevados.

Según señala BBVA Research en su informe, con un nivel 5 de automatización, se podrían evitar hasta el 95% de los siniestros actuales, ya que los datos indican que el 90% de los accidentes están causados por el factor humano. Esto a su vez disminuiría el coste total de las indemnizaciones, a pesar de que el importe de cada siniestro incrementaría. Como resultado se prevé una reducción de las primas de seguro en Europa entre el 10% y el 30% hasta 2025, lo que podría provocar una caída de la facturación entre 10.000 y 35.000 millones de euros.

Por otra parte, la implantación del vehículo autónomo supondría cambios en la asignación de la responsabilidad ante un accidente. Para determinar si la aseguradora debe indemnizar o no, primeramente hay que establecer quién es el responsable del siniestro provocado por un coche: la marca del automóvil en cuestión -que garantiza su funcionamiento- o el propietario del vehículo en razón de su compra.

También podrían aparecer nuevas figuras en el seguro del automóvil –como la creación de un fondo común en la industria para indemnizar casos cuando no es posible identificar un culpable, o la creación de nuevos profesionales especializados en accidentes de coches autónomos-, así como cambiar las modalidades de coberturas. La caída de la siniestralidad puede favorecer la cobertura de terceros -en detrimento de la de todo riesgo- u otras nuevas que pudieran surgir.

Además, los riesgos de siniestralidad podrían aumentar ante nuevas amenazas como los hackers informáticos o ataques ciberterroristas, y por tanto el sector de seguros debería incorporarlo en las nuevas coberturas de las primas.

Asimismo, el cambio de responsabilidad legal en caso de un accidente del conductor al fabricante, podría provocar que estos últimos adoptaran la función de aseguramiento propio, lo que introduciría nuevos actores en el mercado. Por lo tanto, el negocio de seguros pasará de las pólizas de seguros personales a las pólizas de responsabilidad de vehículos comerciales.

Por último, según indica el estudio, este cambio respecto a la movilidad convencional supone la modificación de los patrones de consumo, ya que incentivará la movilidad compartida de los coches y las plataformas de alquiler por horas o minutos, sobre todo en las grandes ciudades.