Cómo hacer que mejore la rentabilidad del taller de carrocería

Fidelización de clientes, inversión en herramientas y material o reducir los costes de producción son algunas de las prácticas que desde el blog de PPG se dan para hacer que mejore la rentabilidad del taller de chapa y pintura.

Quién dijera que gestionar un taller de reparación era fácil se equivocaba. Y es que, a la fuerte competencia en el sector, se suma un cliente cada vez más exigente. Además, el taller debe dar un servicio de calidad y tener profesionales técnicamente cualificados que trabajen de forma eficiente y productiva.

Sin embargo, estos negocios a veces se encuentran con problemas de gestión que dificultan su rentabilidad. Por eso, desde el blog de PPG se señalan algunas prácticas para mejorar la rentabilidad del taller de carrocería.

Como primer punto se destaca la confianza de los consumidores. Y es que, si un taller consigue ganarse la confianza de su cliente, tendrá un cliente que le será fiel de por vida. Por el contrario, un usuario que tiene malas experiencias con un servicio desatento o un trabajo descuidado, no sólo se perderá a ese cliente, sino que también tendrá un altavoz que hable de forma negativa del negocio en su entorno.

En segundo lugar, se habla de una buena organización de los flujos de trabajo. “La programación adecuada de los trabajos garantiza un servicio excelente de principio a fin”, señalan desde PPG. Porque, por un lado, se podrá atender al cliente como se merece cuando acuda al centro y, por otro, porque los empleados podrán gestionar su trabajo de la manera más eficiente para poder cumplir con los plazos de entrega establecidos. Asimismo, unos flujos de trabajo optimizados permitirán la entrada de un mayor volumen de vehículos al día.

Como tercera práctica, PPG pone en valor la necesidad de invertir en herramientas y materiales de buena calidad, ya que no sólo ayuda a los técnicos a ser más eficientes y productivos, sino también a ahorrar costes al negocio. También les ayuda a conseguir acabados perfectos, lo que sirve de acicate para que conseguir clientes satisfechos y fieles.

Reducir costes de producción es la cuarta práctica recomendada para mejorar la rentabilidad del taller de carrocería. Y para llevarlo a cabo, los dos puntos anteriores -una buena organización y contar con herramientas de calidad- son clave para facilitar la eficiencia y productividad de los profesionales.

De igual forma, se recomienda analizar los gastos del taller ya que así se podrán reducir costes. En este sentido, por ejemplo, evaluar si se puede reducir el consumo de electricidad del negocio, teniendo en cuenta que el consumo de energía puede ser un elemento destacado. O si el uso de materiales de última generación puede ayudar a optimizar el consumo energético de la cabina de pintura.

Asimismo, elegir la estrategia de márketing adecuada resulta clave, independientemente del presupuesto que se tenga, para la optimización de la rentabilidad del taller. Si bien, es importante escoger la estrategia más adecuada, teniendo en cuenta, por ejemplo, que si el taller opera en el ámbito rural o en pequeñas poblaciones, es posible que gastar dinero en márketing online no sea tan eficaz como patrocinar eventos o equipos deportivos. Por el contrario, si el taller está ubicado en un área metropolitana, mantener una presencia online o invertir en publicidad (vallas publicitarias, prensa, radio…) puede ayudar a ganar imagen de marca.

Por último, pero no por ello menos importante, PPG aconseja no menospreciar las ventas cruzadas. Y es que inspeccionar el vehículo a su recepción en busca de otras potenciales reparaciones de chapa y pintura, o bien de mecánica -si el taller ofrece también esos servicios- es una práctica sencilla que ayuda a aumentar la factura final.