Cualidades de liderazgo que debería tener un gerente de taller

En este artículo técnico, TRW explica siete cualidades de liderazgo que ayudan a administrar un taller.

Muchos propietarios de talleres abren negocios de reparación de automóviles porque les encantan los vehículos, no porque sean expertos en negocios. Pero a medida que su establecimiento crece, llegan a entender la naturaleza de los negocios y se convierten en muy buenos gerentes, todo por la experiencia diaria.

Ser mecánico te da una ventaja en el negocio porque te enseña cómo resolver problemas.

En este artículo técnico, TRW propone siete cualidades que debería tener un gerente de taller que beneficiarán tanto al negocio como a él mismo y que le ayudarán a convertirse en un líder de equipo/empresarial.

  1. Ensuciarse las manos

A veces pensamos de forma errónea que los líderes son grandes visionarios que constantemente tienen ideas sorprendentes que transmiten a otros para que las lleven a cabo. En realidad, las grandes ideas provienen de personas en todos los niveles del negocio. Los mejores líderes no son «genios», son «constructores» y «facilitadores» que crean una cultura que es abierta tanto al trabajo duro como a las ideas. Para desarrollar este tipo de cultura en el taller, necesitas establecer tu propio ritmo a través de tu actitud y acciones personales.

  1. Creer en uno mismo

Un mecánico cumple y resuelve problemas a diario: cada cliente que entra en el garaje (a menos que quizás venga para un mantenimiento o servicio de rutina) tiene algún tipo de problema con su vehículo. A veces son soluciones fáciles. Pero a menudo, son problemas complejos que al cliente le cuesta describir, como puede ser «algo está mal con el motor» o «tiene un sonido extraño cuando acelero».

Como mecánico, aprendes que, de una forma u otra, siempre tienes que llegar al fondo del problema. Si mantienes esta actitud, te verán como un líder, y si es (o quieres ser) un buen gerente de taller, puedes aplicar este mismo pensamiento a los retos empresariales.

  1. Mantenerse enfocado

Es natural que sientas un poco de pánico y ansiedad cuando las cosas van mal, pero los grandes líderes son las personas que mantienen una mente despejada cuando las cosas salen mal. No es fácil, y es una habilidad que necesitas adquirir y trabajar en ella, pero es absolutamente una habilidad que puede perfeccionarse y cultivarse. Una forma de hacer esto es preguntarte, cuando surgen desafíos, ¿cuáles son las cosas que se deben priorizar? Luego, decide cómo organizar mejor a tu equipo para resolver el problema. Como Steve Jobs, cofundador de Apple, dijo una vez: «Decidir qué no hacer es tan importante como decidir qué hacer». Cuando te enfrentes a un problema, no asumas demasiado. Toma una respiración profunda. Concéntrate en la única cosa que puedes hacer de inmediato que tenga el mayor impacto sobre el proyecto. Y cuando hayas terminado, aplica esa misma lógica una y otra vez hasta que se resuelva el problema.

  1. Construir un buen equipo

Por muy talentoso que seas como mecánico, por muy bueno que seas como líder, tu efectividad siempre será limitada si no tienes personas capaces a tu alrededor. Los grandes líderes entienden el negocio en el que están trabajando y determinan a dónde debe ir su empresa, lo que les permite formar un equipo a su alrededor que haga énfasis en las fortalezas de las personas y que todos se complementen. Quizás hayas escuchado esta frase antes: «El todo es mayor que la suma de las partes».

  1. Mantenerse positivo

No tienes que comenzar todos los días en el taller con un discurso inspirador, pero un líder siempre debe tratar de ser positivo. Si eres el líder de un equipo, o si eres alguien que quiere mejorar sus habilidades de liderazgo, debes tratar de motivar a tus compañeros y mantener la moral del personal alta. Estudios de la Universidad de Warwick han demostrado que las personas felices son un 12% más productivos.

  1. Delegar las tareas

La capacidad de delegar tareas de manera efectiva a las personas adecuadas dentro de tu equipo garantizará que tu taller funcione sin problemas y, lo que es más importante, te da más tiempo para que dirijas a tu equipo. Por eso, debes evitar atascarte con tareas menos importantes. Esto significa que debes considerar cuidadosamente quién conforma tu equipo. ¿Tienes personas a las que puedas delegar los trabajos de manera efectiva? ¿Debería formar parte de tu estrategia de reclutamiento?

  1. Comunicación efectiva

Finalmente, para ser un buen líder, debes poder comunicar tus pensamientos, ideas e instrucciones con claridad. De lo contrario, tu equipo no podrá seguirte si no tienen claro lo que les estás pidiendo que hagan. Las personas entienden mejor cuando las separas y les hablas individualmente. Pídele a la persona que te confirme lo que le pediste, esto te permitirá confirmar que realmente comprende la tarea.

Melett