¿Cuánto cuesta abrir un taller en 2020?

Serca analiza cuáles son los gastos mínimos que conlleva la apertura de un taller.

Para ser emprendedor hace falta coraje, y también tener un presupuesto definido. Serca ha arrojado un poco de luz resumiendo los pasos a tener en cuenta para abrir un taller en 2020.

“Supongamos que el taller se instale en una nave industrial de unos 120 metros cuadrados”, arranca el blog del grupo de distribución: “Será mucho más fácil y menos caro si la nave ya ha sido antes un taller”.

Sin profundizar en qué inversión dispone el profesional, existen unos gastos ineludibles que Serca enumera a continuación:

  • Proyecto de obra y apertura del taller
  • Obras de acondicionamiento
  • Licencia de actividad
  • Tasa de registro industrial
  • Licencia de obra
  • Alta de autónomos
  • Mobiliario y maquinaria
  • Alquiler de local

Partidas a las que el dueño del taller tendrá que destinar varios miles de euros. Además, deberá tener en cuenta que al iniciar su actividad debe cumplir con una lista de requisitos que pueden ser cambiantes de acuerdo a su especialidad, tamaño y comunidad autónoma.

Licencias: las otorga cada ayuntamiento. Incluyen licencias de apertura, funcionamiento y actividad, así como dicta la normativa urbanística de su municipio y distrito.

Requisitos del Ministerio de Industria: es imprescindible cumplir con la documentación industrial, es decir, el registro de la Dirección General de Industria, Declaración Responsable (indispensable para tener el número de registro de Industria, el registro especial de talleres y el de su actividad). En lo que respecta a las instalaciones eléctricas, cada cinco años se debe actualizar el Boletín Eléctrico de Baja Tensión y anualmente el de Alta Tensión, que debe sellar una empresa autorizada.

Protección de datos: debe cumplirse con la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales. Estamos obligados a proteger la información personal de cliente, datos bancarios y otra información sensible.

Consumo: estas obligaciones van desde la cartelería donde se informa horarios de atención y precios, hasta la posesión de hojas de reclamos, presupuesto y facturas y resguardo de depósito, hasta la placa distintiva que se debe poner en un sitio visible de la fachada del taller. No olvides que algunas comunidades también poseen regulación lingüísitica que hemos de acatar en documentación y rótulos.

Legislación mediambiental: hace referenciar a gestión de residuos, suelos, atmósfera y vertidos. Tratándose de un taller y dando por hecho que manipularemos aceites y neumáticos, hemos de conocer los detalles de esta normativa si no queremos que nos multen.

Riesgos laborales: todas las empresas deben contratar anualmente un servicio de prevención de riesgos laborales. Incluye una formación que un técnico vendrá a impartir de forma periódica a los empleados.

Programa de gestión: imprescindible para incluir tarifas, stocks, crear presupuestos, hacer facturas, etcétera. Conoce el software de gestión para talleres de Serca.