Los defectos más habituales en las sondas lambda, ¿cuáles son?

Desde NGK explican cuáles son los defectos más comunes que pueden aparecer en las sondas lambda.

La sonda lambda está expuesta a cargas térmicas elevadas, vibraciones y compuestos químicos agresivos. Los errores de montaje también pueden provocar averías. Estos son los defectos más habituales.

Sonda doblada

Seguramente la sonda se montó mal o ha sufrido algún impacto. Como resultado, puede que la señal se vea alterada. Debe cambiarse la sonda.

Cable o conector derretido

Este tipo de daño suele ser consecuencia del contacto con el sistema de escape. Debe cambiarse la sonda.

Carbonilla

El tubo de protección parece tener grandes depósitos de carbonilla. Puede ser debido a una riqueza excesiva de la mezcla, a un consumo elevado de aceite debido al desgaste del motor o las válvulas o a la presencia de fugas en el sistema de escape. Como la carbonilla obstruye los orificios del tubo de protección, la sonda ya no funciona correctamente.

Contactos corroídos

En este caso, ha entrado agua en el alojamiento del conector y ha corroído los contactos. Al cambiar la sonda, deberá comprobarse exhaustivamente el ajuste del conector, así como todas las conexiones entra la sonda y la unidad de control de motor.

Cable deshilachado / roto

Seguramente se ha tirado muy fuerte de los cables de la sonda. Al cambiar la sonda, asegurarse de que el cable no se fije demasiado prieto ni tirante.

Junta del cable desplazada

Es probables que los cables de la sonda se hayan apretado demasiado, por lo que puede entrar agua. Deba cambiarse la sonda.

Depósitos blancos/grises

Cuando hay gran cantidad de depósitos blancos o grises, es que se utilizan aditivos o se está quemando el aceite. Tras resolver el problema, deberá cambiarse la sonda.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Compartir
Artículo anterior¿Qué está pasando en Granada?
Artículo siguiente¿Qué conllevan las regulaciones de la inyección?

¡Suscríbete a nuestro newsletter!