La eficiencia real del vehículo eléctrico

En este artículo, el departamento especializado en formación del Grupo Serca, NEXT Sercaula, trata el rendimiento real del vehículo eléctrico en comparación al vehículo tradicional motor de combustión interna.

NEXT

NEXT es el departamento de Grupo Serca que aúna los servicios de gestión, formación y consultoría para sus redes de talleres, SPG y Profesional Plus. Uno de sus departamentos es Sercaula, enfocado en la formación, donde se realizan no sólo formaciones dirigidas a los talleres sino que también los socios reciben diversos cursos especializados. En este caso es José Luis Soriano, ingeniero industrial responsable del área de formación del taller dentro del Grupo Serca, el que desvela la eficiencia real del vehículo eléctrico con respecto a los vehículos tradicionales con motor de combustión interna.

Dejando a un lado el beneficio claro hacia las grandes ciudades que tiene el vehículo eléctrico respecto a los problemas de polución, no tiene sentido un enorme parque de vehículos eléctricos mientras aún dependamos de fuentes energéticas tan contaminantes como el carbón a nivel de contaminación global.

En este artículo se desvela el rendimiento real del vehículo eléctrico en comparación al vehículo tradicional con motor de combustión interna. A principios del siglo pasado el vehículo eléctrico fue desarrollado a la par que el de motor térmico, pero los intereses hacia el petróleo aparcaron estos proyectos que han sido retomados en la actualidad.

La principal ventaja de un vehículo eléctrico es que no emite ningún gas contaminante durante su funcionamiento, favoreciendo a disminuir el índice de contaminación que sufren sobre todo las grandes ciudades y se está convirtiendo en un problema de salud pública.

Eficiencia energética

Si analizamos el rendimiento desde la energía química almacenada en el depósito de un vehículo de combustión y su transformación en energía mecánica (movimiento del vehículo), respecto a la energía eléctrica acumulada en la batería de un vehículo eléctrico y su transformación en energía mecánica del mismo, se observa que el rendimiento de un vehículo eléctrico (85%) es muy superior a otro con motor de combustión de última generación (34%).

El análisis anterior si partimos por un lado desde la generación de electricidad para el vehículo eléctrico, respecto a la extracción del petróleo para un vehículo con motor térmico, podemos observar que la eficiencia energética no es tan suprior en el vehículo eléctrico si no proviene de fuentes renovables. 1

Fuentes energéticas

Dejando a un lado el beneficio claro hacia las grandes ciudades que tiene el vehículo eléctrico respecto a los problemas de polución, no tiene sentido un enorme parque de vehículos eléctricos mientras aún dependamos de fuentes energéticas tan contaminantes como el carbón a nivel de contaminación global. 2

Infraestructura eléctrica

La demanda de consumo eléctrico que requiere una masificación de vehículos eléctricos en grandes ciudades para solventar el problema de polución conlleva habilitar una infraestructura eléctrica acorde a la demanda.

Para una movilidad sostenible en nuestras ciudades necesitamos de cargadores públicos con potencias en orden de 20 kw a 50 kw más particulares en torno a 7 kw, si comparamos con el estándar de las viviendas que tienen contratadas potencias de 3,3 kw las anteriores al 2006 y las nuevas de 4,6 kw con la media de vehículos por vivienda tenemos una importante diferencia en la demanda energética, difícil de conseguir de un día para otro…

No cabe duda que el vehículo eléctrico ha venido para quedarse, y progresivamente aumentará su cota de mercado pero lejos de una implantación masiva a corto plazo, las barreras por falta de infraestructuras y las políticas poco favorables al cambio según países, serán el verdadero lastre para el gran cambio.

A todo esto sumamos que las compañías eléctricas no están obligadas a absorber toda la demanda del potencial máximo de sus clientes, condicionando aún más el desarrollo de un plan de movilidad eléctrica a gran escala.

Contaminación acústica

Otra gran ventaja de los vehículos eléctricos es su bajo nivel sonoro, aportando un gran confort en conducción también exento de vibraciones.

A la contra tenemos un problema de seguridad vial con los peatones, que no estamos acostumbrados a los vehículos silenciosos y en el día a día nos guiamos de oído al caminar por las grandes urbes.

Conclusión

Después de los argumentos expuestos no cabe duda que el vehículo eléctrico ha venido para quedarse, y progresivamente aumentará su cota de mercado pero lejos de una implantación masiva a corto plazo, las barreras por falta de infraestructuras y las políticas poco favorables al cambio según países, serán el verdadero lastre para el gran cambio.

Tampoco es ninguna solución efectiva a nivel global que un aumento significativo de consumo eléctrico, no vaya apoyado por una mayor proporción de energías renovables frente a fuentes clásicas y altamente contaminantes como el carbón.

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