El Blog de Manel Báez: “La rentabilidad del taller”

Manel Báez publica una nueva entrada de su blog. Habla de cómo el propietario de un taller de reparación debe asumir su papel de empresario. No quedarse en el “soy un mecánico de profesión”, sino tener claro que también están dirigiendo una empresa.

Sois mecánicos de vocación, habéis tenido el sueño de tener un taller y muchos lo han conseguido. Se han vivido épocas mejores y peores, pero los que estéis leyendo estas líneas y llevéis ya unos años en el negocio tenéis un mérito, al menos para mí, de la hostia. Ahora bien, en los tiempos que corren y en el futuro que parece avecinarse, si eres el propietario de un taller de reparación de coches deberías convencerte a ti mismo que eres empresario y de darle un enfoque comercial y empresarial a tu negocio, es decir, no focalizarlo todo en la reparación.

Los talleres son mis clientes y son a los que me dirijo cuando doy formación en aspectos comerciales y de gestión, y me sorprende que muy pocos se consideran empresarios. Entiendo que ellos sean mecánicos de profesión, pero han de tener claro que dirigen una empresa.

La definición de empresario se resume en: “Un empresario es aquella persona que, de forma individual o colectiva, fija los objetivos y toma las decisiones estratégicas acerca de las metas, los medios, la administración y el control de las empresas y asume la responsabilidad tanto comercial como legal frente a terceros.”

Es otro cambio más, una evolución. El mercado te lleva a ese cambio, porque sobrevive no el más fuerte, sino el que se adapta a los cambios, de lo contrario hoy los dinosaurios andarían paseando con nosotros.

La tecnología está avanzando a un ritmo superior al que nos podemos ir adaptando nosotros y hemos de estar preparados, formados y equipados, no sólo en el taller, sino en todos los sectores.

Dicho esto, empezar siendo conscientes de que las bases del negocio es la compra y venta de horas, es un primer y necesario paso. Por tanto, la mano de obra es sagrada, es lo que pone en valor todo el conocimiento, experiencia y sapiencia. Y la evolución de los vehículos nos llevará a un reparto de la facturación del taller del 50%, es decir, de cada 100€ facturados, la mitad será mano de obra. ¿Cuántas actualizaciones de software se hacen hoy en día y cuántas se harán a corto-medio plazo?

No me cabe en la cabeza que se tenga que regalar la mano de obra. Sólo se ha de ser justo, honesto, saber cómo facturar y explicar bien al cliente el trabajo realizado, evitando los tecnicismos que los usuarios no entendemos o no solemos entender. Reflexionar sobre que en mecánica el coche sale de taller como entra (salvo que se lave), pero el cliente paga una factura, ayudará a entender lo de explicar bien el trabajo realizado.

A partir de ahí, si se rentabiliza la mano de obra y la facturación de los tiempos permite absorber los costes fijos de la empresa, se tendrá una buena base para seguir evolucionando y avanzando.

Si al leer esas líneas me habéis comprado ya que la actividad de taller se basa en la compra y venta de horas, entenderéis que se han de controlar, tanto los costes como las ventas. Esas son unas bases, unos cimientos firmes.

Otras claves de la gestión son el análisis constante de tus procesos, el plan carrera de tus empleados y el tuyo propio. Formación no sólo técnica, sino también comercial, tecnologías de la comunicación y de gestión empresarial.

Saber sacar provecho a los recursos al alcance del taller (SAT, programa de gestión y su CRM o base de datos, marketing y fidelización clientes).

¿Por qué tengo una empresa?

Sencillo, para ganar dinero.

¿Puedo ganar dinero reparando coches? Pues claro que sí.

Todo se genera a través de una cita, ya sean las previstas o las imprevistas. Planificar con criterio las entradas (educar al cliente). Esos criterios variarán dependiendo del reparto de piezas, de las urgencias (ojo con comprarle el problema al cliente, el taller ha de solventarle el problema, no comprárselo) y evidentemente de la fuerza productiva del taller.

Poder preparar esa visita antes de la llegada del cliente al taller aportará mayor ocupación de horas. Analizar el histórico, saber para qué viene y que se puede predecir, permitirá un buen asesoramiento al cliente en la recepción, teniendo claro que es un bien para el cliente y para su vehículo.

Abrir de forma detallada la OR, no es lo mismo escribir “Revisión” que “Cambio aceite 5W 30 + filtro aceite”.

Una vez el vehículo está en el taller se ha de planificar la actividad, repartiendo las tareas a los técnicos adecuados y evitando esos saltos de un vehículo a otro. Que todos los técnicos tengan claro su día, qué orden han de seguir y conocer el proceso de la reparación (sé que existen imprevistos, pero se gestionan mejor desde el orden, hacerme caso).

Tener muy claro mi procedimiento de diagnosis, contar con un buen SAT.

Control de calidad, cierre de la orden, contacto con el cliente, facturación, explicación de los trabajos y cobrar.

Todo que parece tan sencillo, claro el papel y la teoría lo soporta todo, eso dicen, pero tan difícil de poder aplicar en el día a día sin unas bases bien cimentadas y ahora me repito:

Si al leer esas líneas me habéis comprado ya que la actividad de taller se basa en la compra y venta de horas, entenderéis que se han de controlar, tanto los costes como las ventas. Esas son unas bases, unos cimientos firmes.

Otras claves de la gestión son el análisis constante de tus procesos, el plan carrera de tus empleados y el tuyo propio. Formación no sólo técnica, sino también comercial, tecnologías de la comunicación y de gestión empresarial.

Saber sacar provecho a los recursos al alcance del taller (SAT, programa de gestión y su CRM o base de datos, marketing y fidelización clientes).