“El impacto de las nuevas tecnologías no será tan dramático”

Lo que dejará de ingresar a causa del coche eléctrico lo compensará en parte el avance de la automatización.

Llegan los eléctricos, los vehículos conectados y los automatizados, y con ellos cambiará el paradigma de nuestro sector, si, pero no tan rápido… “Su impacto no será tan dramático, lo que se dejará de ingresar a causa del coche eléctrico lo compensará en parte el avance de la tecnología automatizada”. Conclusión a la que se llegó durante la jornada sobre posventa organizada por Faconauto en el marco de Madrid Auto, y de la que se hacen eco en cincodias.elpais.com.

En el Model X de Tesla en vez de motor hay un espacio que puede hacer las veces de maletero, la actualización de sus funciones, como el Autopilot, puede realizarse vía wifi. Los coches eléctricos no necesitan cambio de aceite y  llevan un tercio de las piezas que sus pares de combustión…  Por lo que, según el MSI, aunque la facturación de chapa y pintura  puede que no se vea afectada (sufrirán choques y rasguños como cualquier otro vehículo), sí lo hará la de mecánica, electromecánica y mantenimiento, que descenderá un 70%.

“Entrará menos al taller y sus reparaciones serán más rápidas –no hay ningún fluido que entre en contacto con las piezas–, y más baratas, aunque tengo mis dudas al respecto”, dijo Jesús Sanchís, socio director de la consultora Mersus, en declaraciones recogidas por el diario online.

Pero según el MSI en el mejor de los escenarios, el coche eléctrico supondrá el 35% de las matriculaciones en 2030, mientras que un retraso en el desarrollo de las baterías dejaría la estimación para ese año en un 15%. Así que no hay que correr tanto…

Además, la posible caída de las reparaciones en los eléctricos las compensará la llegada del vehículo autónomo: harán resentirse los ingresos por reparaciones de chapa y pintura un 70% (ya que tendrán menos accidentes), en tanto que aumentará el negocio derivado de reparaciones mecánicas, al ser estas más caras y complejas, un 40%.  Pero no tan rápido, seegún la misma fuente, el vehículo autónomo pasará de representar el 0,5% de las matriculaciones en 2020 al 20% en 2030, siempre en el escenario más optimista. En el más conservador, si no se dan los avances tecnológicos y legales necesarios, se quedará en el 10%.

No hay que dormirse

El taller tiene tiempo para adaptarse, peor no debe dormirse esperando a  que llegue el cambio. Hay que tener en cuenta, tal y como destacó Sanchis, la fuerte dependencia del vehículo eléctrico de la infraestructura de recarga y la del autónomo, de los cambios en las leyes de tráfico, lo que genera una gran incertidumbre al sector. Pero no hay que prepararse para llegada de toda esta tecnología…. “El coche eléctrico es un ordenador con ruedas. ¿Saben cómo llama Apple a la gente que nos atiende cuando se nos estropea el iPhone? Genios. Es lo que vamos a necesitar para reparar las averías de los clientes en un futuro, y hay que estar preparados”, concluyó director de la consultora Mersus.