El líquido de frenos es clave en la acción de frenada del vehículo

Muchos no le dan demasiada importancia al líquido de frenos, pero es un elemento clave en la acción de frenada. Por eso, en el blog Road House km0, destacan tanto las características como su importancia para un buen frenado del vehículo.

El líquido de frenos es un líquido hidráulico que hace posible la transmisión de la fuerza ejercida sobre el pedal de freno a los cilindros de freno en las ruedas de los diferentes vehículos.

Por tanto, es el elemento que al ser presurizado por la bomba empuja los cilindros de las pinzas contra las pastillas, produciéndose así la acción de frenado.

Un líquido de frenos en condiciones garantiza una correcta frenada, pero es un elemento que con el uso y el paso del tiempo se degrada y debe de ser sustituido cuando esto se produzca.

Características fundamentales del líquido de freno

1: Es incompresible (como todos los fluidos).

2: Su punto de ebullición mínimo debe ser superior a los 230ºC. Así conseguirá permanecer en estado líquido, sin entrar en ebullición, cuando las frenadas sean muy exigentes.

3: Debe tener baja viscosidad para desplazarse rápidamente por el circuito.

4: Debe ser lubricante para que los elementos móviles del sistema de freno con los que se encuentra en contacto no se agarroten.

5: Debe ser estable químicamente, para no corroer los elementos del sistema de freno con los que se encuentran en contacto.

En la actualidad, la mayoría de los líquidos de freno cumplen con todos los requisitos que le son demandados. Sin embargo, su sustitución es necesaria cada dos años o 70.000 km ya que debido a la composición de elementos que tiene, posee una propiedad que hace necesario ese cambio.

Se trata de la propiedad higroscópica, es decir, que tiene una gran capacidad de absorber agua. De esta manera, en ambientes húmedos, es posible que sea necesario sustituir el líquido de frenos antes de los plazos mencionados anteriormente.

¿Por qué la capacidad higroscópica del líquido de freno es negativa?

Se puede pensar que si hubiera agua en el sistema de frenos no tendría por qué modificar las cualidades del líquido, ya que también es un fluido. Pero no es así ya que el agua aunque sea en estado líquido, corroe los elementos del sistema de frenos con los que está en contacto.

El problema principal de la existencia de agua en el sistema de freno es que, cuando la temperatura del líquido supera los 100ºC, el agua se evapora transformándose en vapor de agua, un gas, que sí es compresible, con lo cual el pedal se iría hasta el fondo. ¿Por qué? Porque toda la presión que se ejerza en el sistema servirá para comprimir ese vapor de agua y no para actuar sobre las pastillas de freno. A todo esto la existencia de agua en el sistema hace disminuir el punto de ebullición del líquido.

Tipos de líquidos de freno

Los líquidos de freno se dividen en la actualidad en dos grupos dependiendo de las características que presenten. De esta manera se comercializan dos calidades de líquido de freno.

DOT 4: Cuyo punto de ebullición es de 255ºC. Empleado en sistemas de disco/tambor o disco/disco sin ABS.

DOT 5: Cuyo punto de ebullición es de 270ºC. Debe ser el utilizado para vehículos de altas prestaciones y aquellos que vayan dotados de sistemas ABS.

Ambas calidades de líquido son miscibles entre sí (que se pueden mezclar en cualquier proporción), pero no se recomienda el mezclado de ambos. Aunque exista la posibilidad de mezclarlos, es conveniente leer el libro de mantenimiento del vehículo para saber, si necesitamos rellenar, qué tipo de líquido emplea el vehículo.

Así que, cuando se proceda a sustituir el líquido de freno, es conveniente limpiar el circuito con alcohol metílico para conseguir que el líquido nuevo conserve todas sus propiedades. Además, en cualquier manipulación que se haga debe purgarse después el sistema de freno.

Por último, conviene recordar que los vehículos que disponen de suspensión neumática emplean ese mismo fluido como líquido de freno. Este tipo de líquido se denomina LHM y, ojo, es muy importante tener en cuenta que no debe ser empleado líquido de freno de tipo DOT mezclado con LHM, ya que estropearía todo el sistema.