El taller es mi mundo

IMG_8068Les dije que tenía claro cuál quería que fuera mi camino. A mi padre (nunca me lo dijo pero yo lo sé) aquello le supo agridulce. “La que hubiéramos montado”, suele aún decir. Lo que no sabía, ni yo tampoco, es que aquella vocación que en un primer momento me había alejado del taller, poco después me traería de vuelta. Y de qué manera, más implicado si cabe que nunca con el mundo de la posventa pudiendo incluso aportar mi granito de arena.

Al acabar mi carrera, busqué prácticas. Después de meses de ‘rastreo’ recibí una llamada. Tras una entrevista con el que hoy es mi jefe, Miguel Ángel Prieto, director de MVPress y editor de este periódico, supe que en aquella redacción estaba mi sitio. Igual que ser periodista o del Atleti; lo supe y ya está, teniendo la suerte de aprender desde entonces estando al lado del mejor periodista de este sector.

Y es que en aquella redacción, que hoy es mi casa, se juntaban muchas cosas. Mi vocación profesional me permitiría aportar mi granito de arena a un sector que siempre ha sido el mío. He vivido, vivo y viviré el taller. Es mi mundo. Por eso me siento tan satisfecho cuando salimos a la calle con un periódico como éste. Que informa, que entretiene y que aporta herramientas a los talleres. Que analizado, su contenido sirve. Por eso siento orgullo de estar donde estoy.

Por eso, y porque sé que, haciendo lo que hago (lo que hacemos todo el equipo de La Comunidad del Taller), a mi padre le importa un poco menos que cada mañana no esté con él subiendo la puerta del taller.