¿El taller puede rechazar un vehículo?

Los motivos por los que un taller puede negarse a aceptar un vehículo están recogidos en el Real Decreto 1457/1986 del 10 de enero.

Según publica Loctite en un nuevo artículo de su Blog Ruta 401, existen tres motivos, recogido en el Real Decreto 1457/1986 del 10 de enero,  por los que un taller puede negarse a aceptar un vehículo para su mantenimiento o reparación.

  1. El taller no está destinado a realizar la actividad que demanda el cliente. Hay diversos tipos de talleres: de electricidad, de mecánica, de reparación de chapa o de pintura. Un taller destinado exclusivamente a alguna de estas áreas no está obligado a realizar tareas correspondientes a otros tipos de talleres. Esto ha de ser pertinentemente indicado al cliente mediante una placa distintiva en la fachada.
  2. El taller no trabaja con vehículos de esa marca. Hay determinados talleres oficiales que se dedican a reparar vehículos de un determinado fabricante. En estos casos, el taller no está obligado a reparar vehículos de otras marcas, aunque esto queda a elección del propio taller.
  3. El cliente solicita la reparación fuera de horario o de lugar. El taller sólo está obligado a aceptar aquellos vehículos cuya reparación se solicite dentro del horario de apertura indicado, y dentro de las instalaciones del negocio. Es decir, un cliente no puede acudir al taller fuera del horario de recogida de vehículos, o presentarse en el domicilio del profesional para solicitar una revisión de su coche.

Y Loctite añade una cuarta razón…

  1. El taller hace ejercicio de su derecho de admisión. Otras causas razonables, objetivas y probadas que impidan prestar el servicio solicitado. El taller debe indicarlo en un cartel situado en una zona visible. A su vez, el cliente tiene la opción de pedir la hoja de reclamaciones si no está de acuerdo con la forma en que el taller ejerce su derecho de admisión.

 

3 Comentarios

  1. Eso, que lo altere, no que nos caiga mal o que simplemente nos resulte alguien “incómodo” y comercialmente poco apetecible. Debe ALTERAR O IMPEDIR el normal desempeño.

    Por lo demás, gracias por tu atención a mis comentarios y un cordial saludo, Pepe.

  2. Pues a mí me parece que en tu comentario dejas claro que las cuatro son “afirmaciones” perfectamente “documentadas”:

    Cuando dices que el taller podrá denegar un servicio a un cliente que muestre “que directa y evidentemente alteren el normal desarrollo de la actividad del negocio” queda más que claro que el cliente tiene derecho de adminsión con cualquiera que entre por la puerta y altere ese normal funcionamiento.

  3. A ver, A ver… Cuidado con hacer ciertas afirmaciones sin matices ni detenernos en lo que la ley dice. y me refiero al punto cuarto que se atribuye a Loctite.

    Este Derecho de admisión no quiere decir que el dueño del establecimiento pueda denegarte la entrada “porque sí”, es preciso que cumpla unos requisitos mínimos, siendo el principal de ellos que la decisión de denegar la entrada a una persona no vulnere sus derechos fundamentales, no sea arbitraria ni motivada por motivo de su raza, sexo, religión, orientación sexual o cualquier otro motivo arbitrario o improcedente.

    Las causas para denegar acceso (sin ser suceptibles de acción arbitraria) que la normativa en vigor y en especial d e policía de espectaculos y establecimeintos públicos establece, en resumen se refiere a:

    1. Establecimientos de acceso limitado a mayores de edad (bingos, locales de apuestas, espectáculos para adultos, locales en que se consuma alcohol, etc.)

    2. Establecimientos con aforo limitado por norma sectorial o de seguridad (en el exceso de aforo).

    3. Presentar, quien pretenda acceder, actitudes violentas, peligrosas, porten armas, porten objetos evidentemente peligrosos, muestren manifestaciones y actuitudes machistas., xenofobas, etc. Incluídos los lemas de tal tendencia en indumentaria a la vista.

    4. Demostrar clara actitud alterada por efectos d e la ingesta de acohol, sustancias prohibidas, o mostrar comportamientos que directa y evidentemente alteren el normal desarrollo de la actividad del negocio.

    No sé si me dejo alguna pero estos son los límites y condicionantes, junto con los tres primeros puntos, del derecho de admisión en un taller.

    Cuidado con cierta afirmaciones mal documentadas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Compartir en Facebook

Compartir
Artículo anteriorEl papel del ‘precio/hora’ y el ‘coste/hora’ en la elaboración de un presupuesto
Artículo siguienteAsí funciona el sistema ‘Start/Stop’ Bosch a pleno rendimiento

¡Suscríbete a nuestro newsletter!