¿Están dispuestos los desguaces a marcar sus piezas? No todos piensan lo mismo

Su patronal les propondrá que lo hagan, pero no todos están dispuestos a tomar la medida. Hablamos con ellos para conocer su opinión.

El Real Decreto 20/2017 sobre la gestión de los vehículos al final de su vida útil expresa claramente que todo recambio usado que no provenga de un centro autorizado (CAT) es ilegal

Rafael Pardo, director general de Aedra, la de los desguaces, anunciaba durante el pasado congreso de Ancera (patronal de recambistas) que desde la asociación se propondrá a los desguaces la identificación voluntaria de los recambios usados. Una medida que durante años han reclamado sin éxito fabricantes de componentes y distribución multimarca para aportar transparencia a la procedencia de las piezas comercializadas.

Pero ahora el contexto ha cambiado. Y a los desguaces les podría interesar para evitar precisamente la competencia ilegal. La identificación de las piezas usadas de los vehículos fuera de uso, que los desguaces vuelven a introducir al mercado tras recuperarlas, y tratarlas, vuelve a ser tema de debate.

La entrada en vigor (el pasado mes de enero) del Real Decreto 20/2017 sobre la gestión de los vehículos al final de su vida útil ha modificado la regulación de la compra-venta de recambios de vehículos usados (derogando el Real Decreto 1383/2002 al que sustituye). Y es que en su artículo 7.3. a) expresa: “La extracción de piezas y componentes para su preparación para la reutilización y comercialización únicamente podrá realizarse en un Centro Autorizado de Tratamiento (CAT), y siempre de vehículos que previamente hayan causado baja definitiva en el Registro de vehículos de la DGT y hayan sido descontaminados”.

Por ende, todo recambio usado que no provenga de un centro autorizado (CAT) es ilegal, prohibiendo la venta entre particulares en el mercado de segunda mano. Además, en su artículo 9.1, el Real Decreto 20/2017 establece la responsabilidad ampliada del productor del vehículo (fabricantes e importadores) que garantizará y, en su caso financiará, la adecuada recogida y tratamiento de los vehículos al final de su vida útil. Ahora las piezas, y nunca mejor dicho, empiezan a  encajar…

“La identificación de piezas nos beneficia”

Es un proyecto incipiente, en el que Aedra trabaja, partiendo de un proceso de diálogo con asociaciones de talleres y los CAT, que presentará a su Comité Ejecutivo, y en el caso de aprobarse, propondrá a los desguaces. A pesar de que aún hay que definir cómo se realizará la identificación (seguramente, con pegatinas no manipulables), quién asumirá los costes y cuándo se pondrá en marcha, Rafael Pardo está convencido de que los desguaces acogerán positivamente esta iniciativa: “Es un paso adelante para  clarificar las relaciones comerciales con los talleres, e incluso con los particulares, aportando fiabilidad a la venta de recambio usado, que mejorará nuestra imagen y garantizará el alcance de las garantías como vendedores, evitando problemas con las devoluciones y con las piezas piratas”. “Será una medida totalmente voluntaria, pero confío en que los desguaces la reciban con optimismo”, añadía. De hecho, Pardo ya ha iniciado una serie de reuniones con los desguaces que le llevará por toda España, de la mano de las patronales afectadas de una u otra manera, para informar sobre el nuevo Real Decreto.

Pero la propuesta de Aedra no vendrá sola: a su secretario general le gustaría que estuviera asociada a un programa de buenas prácticas, que intentarán consensuar con los talleres, que incluya una extensión de garantía, un servicio de entrega, un sistema de facturación a talleres, cómo se deben resolver conflictos, etc. “Un distintivo de calidad” que les ayudará a profesionalizarse, y sobre todo, a diferenciarse del desguace ilegal.

“Era el momento indicado”

Expuestos los beneficios de esta medida, resulta inevitable preguntarse por qué no se ha llevado a cabo antes. El presidente de Aedra responde: “No contábamos con el marco legal. Las negociaciones, una vez aprobada la Ley de Residuos 22/2011 del 28 de julio, en la que han participado fabricantes, importadores de vehículos, desguazadores y fragmentadores, para elaborar el Real Decreto que la adapta, han llevado seis años: ahora sí tenemos el marco legal para poder empezar a desarrollar el proyecto de la identificación del recambio usado”. Digamos que ahora sí les puede interesar, no por lo mismo que a fabricantes y distribución, pero eso no es lo que importa.

Habrá que convencer a los desguaces

En su amplia mayoría, y a pesar de haberse comunicado en el congreso de Ancera, y de hacerse eco la prensa, los desguaces consultados para la elaboración de este reportaje, y han sido unos cuantos, desconocían la medida. Y aunque en general les resulta positiva, algunos la miran con recelo. Aunque bien es cierto que muchos desguaces ya utilizan su propio sistema de identificación de piezas usadas (la mayoría opta por una marca de pintura): no es un sistema estándar, y siempre tendrá que acompañarse con la factura, pero de momento les permite salir del paso, y puede sentar las bases para la implantación del proyecto de Aedra.

Si lo propone Aedra estaremos todos de acuerdo. Ya marcamos las piezas, y se hace por los mismos motivos que persigue esta medida. Y a pesar del gasto e incomodidad que nos pueda generar, debemos acogernos a ella, porque debería haber un control mucho más estricto, pero  siempre que la administración también actúe contra la compra-venta de piezas ilegales”, explica Teo Martín, gerente de Desguaces Teo Martín.

Lo mismo exigía Diego Alonso, de Desguaces Boyaca: “Es una medida positiva, que profesionaliza a los desguaces, pero habrá que exigir que solo se comercialicen las piezas marcadas, aunque Aedra ya nos ha informado que se empezarán a tomar medidas contra ciertas páginas de anuncios en septiembre”. Y añadía: “Yo me acogeré al proyecto siempre que realmente se persiga la venta ilegal y que solo se marquen las piezas que se vendan, porque no entendemos que haya que marcar las que no se vayan a poner en el mercado”.

Algo más escéptico se mostraba Francisco Palomino, gerente de Desguaces Palomino: “Puede ser una medida beneficiosa para el desguace, para evitar el pirateo de la venta entre particulares, que la mayoría de piezas son robadas. Pero habrá que analizar cómo se realizará, qué implicará… Dependerá del retorno que nos pueda ofrecer”.

Ignacio Rodríguez, director de Desguaces La Torre, directamente no ve viable esta iniciativa: “Para quien no marque sus piezas puede ser una medida beneficiosa, pero para nosotros, que las identificamos desde hace tiempo, ni nos beneficia ni nos perjudica. Un desguace legal ya tiene los métodos para demostrar aspectos de garantías, reciclaje… y existen sistemas para controlar que se realiza legalmente: Seprona, AENOR, normas ISO… Además, si yo tengo que marcar las piezas por un tema de trazabilidad, ¿por qué no los recambistas? El ilegal nunca se adherirá a esta iniciativa. Me parece una pérdida de tiempo”.

Lo dicho, hay que convencer a los desguaces.