Lo que el coronavirus ha cambiado en la formación bonificada

ISI Condal, la empresa especialista en el desarrollo de software especializado de gestión de recambios de automoción, ha publicado en su web una información acerca de los cambios que ha sufrido la formación bonificada como consecuencia de la crisis generada por el coronavirus. Y hay algunos aspectos que conviene tener en cuenta.

La irrupción del coronavirus ha modificado el modo de llevar a cabo multitud de tareas en nuestro día a día. El teletrabajo se ha implantado con fuerza -en algunos casos lo ha hecho incluso para quedarse-, las videconferencias han suplido en gran cantidad de ocasiones a las reuniones que antes se hacían frente a frente… La formación, como no podía ser de otra manera, también ha experimentado sensibles cambios.

Así, la FUNDAE, el organismo estatal que regula la impartición de la Formación bonificada, modificó en abril sus normas para flexibilizarlas y adaptarlas a las normas del estado de alarma que limitan los contactos presenciales. El resultado es que lo que antes se impartía como formación presencial, puede impartirse online durante el 2020, utilizando una herramienta de videoconferencias que permita a formador y formados interactuar en tiempo real y tener un registro del tiempo de formación.

Los requisitos…

ISI Condal explica en su blog que “si una empresa quiere ser beneficiaria del crédito de formación bonificada, debe mantener durante el periodo en el que se lleve a cabo la acción formativa como mínimo la plantilla media de los últimos 6 meses anteriores a la declaración del estado de alarma”. Para este cálculo, hay que tener en cuenta tres aspectos:

  • Se computará también como plantilla los trabajadora afectados por expedientes temporales de regulación de empleo (ERTE).
  • No se considerará incumplida la obligación de mantenimiento del empleo cuando el contrato de trabajo se extinga por despido disciplinario declarado como procedente, dimisión, jubilación o incapacidad permanente total, absoluta o gran invalidez de la persona trabajadora.
  • En el caso de contratos temporales (incluidos los formativos), tampoco se considerará incumplida la obligación de mantenimiento del empleo cuando el contrato se extinga por expiración del tiempo convenido o la realización de la obra o servicio que constituye su objeto y, en el caso concreto de los fijos discontinuos, cuando finalice o se interrumpa el periodo estacional de actividad.

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