Funcionamiento del ciclo del e-gas

Audi explica cómo funciona el ciclo del e-gas.

El CO₂ de la atmósfera se recupera y se transforma en combustible con ayuda de plantas de producción de gas sintético y biogás. Para ello, las plantas de producción de gas utilizan energía solar y eólica que permiten descomponer el agua en hidrógeno y oxígeno. El oxígeno se libera al aire y el hidrógeno reacciona posteriormente con el CO₂ durante la metanización para producir el Audi e-gas.

De esta forma se produce un gas combustible que se almacena y se reposta de forma idéntica al gas natural fósil, y puede utilizarse en un motor de combustión especial. El CO₂ empleado por este sistema es el gas de escape de una planta de biometano que trabaja con residuos orgánicos. Esto significa que la producción de Audi e-gas es respetuosa con el medio ambiente. Ahora bien, aquí deben sumarse las emisiones de CO₂ liberadas para la construcción de la planta de producción de combustible y el transporte del mismo. En total, el e-gas se trata de un combustible con una reducción de CO₂ de más del 80% (del pozo a la rueda, well-to-wheel) en comparación con la gasolina.

El concepto g-tron de Audi

Audi ha creado el concepto g-tron para los modelos de la marca que utilizan gas natural comprimido (GNC) como combustible. Estos automóviles están optimizados para su funcionamiento con gas natural, que actualmente está disponible en aproximadamente 3.500 estaciones de repostaje de toda Europa. Aseguran desde la compañía que la combustión de gas natural es especialmente limpia y, por ello, muchas ciudades y comunidades fomentan la adquisición de vehículos de GNC. La combustión limpia de GNC no genera partículas finas.

En la lucha contra el cambio climático, esta tecnología resulta interesante ya que el componente principal del gas natural es el metano (CH4), que destaca por tener las emisiones de CO₂ específicas más reducidas de todos los combustibles fósiles. Además, también puede fabricarse metano a partir de residuos orgánicos (biometano) o a partir de CO₂, agua y electricidad sostenible en plantas de generación de gas.

Con su oferta de e-gas y la puesta en marcha de la primera planta industrial ‘power to gas’ de todo el mundo, Audi impulsa activamente el uso de metano sintético. Sus modelos g-tron definen un nuevo nivel de calidad en el sector de los vehículos de GNC pues incorporan depósitos ligeros, ofrecen una alta eficiencia y excelente dinámica de la conducción y, además, son muy económicos de conducir, afirman.