“Hay que dejar de trabajar como hace cuarenta años y hacer autocrítica”

Raúl Palacios, el nuevo presidente de Ganvam, ha mantenido su primer encuentro informal con los medios de comunicación. Durante el mismo ha abordado la actualidad del sector de la automoción, señalando las cuestiones que la patronal considera que hay que revisar para que este avance; como la creación de un órgano regulador externo para velar “por la equidad de las relaciones entre fabricantes (marcas de coche) y distribución (concesionarios)”. En materia de posventa, sin embargo, ha asegurado que lo más importante es revisar el acceso y la posesión de los datos del vehículo.

“Ha empezado el cambio”, aseguraba Raúl Palacios en relación a la actualidad del sector de la automoción. Y es que, en opinión de la asociación, el cambio está sobre la mesa, estando marcado el contexto actual por la incipiente entrada de los constructores en el canal online y los concesionarios viéndose obligados a realizar un importante esfuerzo inversor para adaptarse al entorno digital y la venta online.

Adaptarse

Teniendo en cuenta todo lo anterior, el presidente de Ganvam ha concluido que el único modo de avanzar es adaptarse al cambio, lo que pasa por “dejar de trabajar como hace cuarenta años y hacer autocrítica”. Y, predicando con el ejemplo, Palacios ha hecho autocrítica y ha presentado las cuestiones que considera necesitan una inminente revisión…

Su primera propuesta es la creación de un órgano dependiente de la administración que haga de árbitro entre marcas y concesionarios, siendo esta la medida más imperativa a su juicio. Una medida que acabaría con muchas rencillas y facilitaría la evolución del sector de la automoción al aportar una visión objetiva y neutral de la situación.

En segundo lugar, el presidente de la patronal ha propuesto una revisión de las relaciones contractuales de los constructores y los concesionarios.

Asimismo y en tercer lugar, Palacios ha expresado que considera necesaria la puesta en marcha de un plan estructural de incentivo al achatarramiento no vinculado a los Presupuestos que impulse el cambio de un vehículo de más de diez años por uno nuevo o usado de hasta tres años, respetando la neutralidad tecnológica y siguiendo el ejemplo de programas renove como los desarrollados en País Vasco o más recientemente en Galicia.

La cuarta propuesta de Ganvam pasa porque los planes de incentivo se completen con la puesta en marcha de una nueva fiscalidad del automóvil, “que grave el uso y no la compra, suprimiendo el Impuesto de Matriculación y reorientando el Impuesto de Circulación para que se base en las emisiones en lugar de en la cilindrada y la potencia”. En este sentido, Palacios ha señalado que es necesario ser didácticos e incidir en que “quien contamina no es el diésel sino el coche antiguo, el que lleva más de una década rodando”.

Por último, en materia de posventa, el presidente de Ganvam Raúl Palacios ha señalado que lo más importante es luchar porque la posesión de los datos pertenezca al usuario y no al fabricante: “La posesión de los datos por parte del fabricante de alguna manera impide el tratamiento de los datos por parte del distribuidor y esto es una situación no deseable para el mercado”, ha concluido.