El nuevo blog de Víctor Gámez: (I+D+I) Vs. (24+1)

Ford Highland Park Plant engine installation, 1913

Sigo trabajando, porque este sector tiene algo que engancha. Nos pasa a muchos, pero también la frustración suele ser grande cuando te encuentras gente que te dice: “Pero qué me vas a enseñar tú que eres un chaval y yo tengo 25 años de EXPERIENCIA…”.

Con todo el respeto de un humilde consultor que lleva varios años asesorando en la gestión de talleres en toda España, me permito deciros muy en confianza que hay gente que tiene 1 año de experiencia y lleva 24 repitiendo (24+1). Es triste pero es así.

Citando a Jose Maria de Pereda, escritor cántabro, que dijo allá por el 1.800: “La experiencia no consiste en lo que se ha vivido, sino en lo que se ha reflexionado”.

Estamos en un sector muy maduro (antaño fue un sector emergente pero los márgenes se han estrechado hasta extremos asfixiantes) que está en constante evolución, donde nuestros próximos clientes no tienen nada que ver con los actuales.

Si no somos capaces de adaptarnos a las nuevas necesidades y digo NUEVAS porque seguimos creyendo que lo más importante es el coche y que quede bien pintado (CON CALIDAD!!!!), lo tenemos difícil.

Pero es que QUIZÁ ahora a la gente le gusta que le traten mejor que bien y que cuando lleva el coche a un taller ya presupone que se lo van a pintar bien, le van a tratar bien, etc… Es igual que cuando entran en un bar: ya presuponen que la comida no estará en mal estado, que tendrán baño y estará limpio… Pero si además de eso les reciben con una sonrisa y les hacen disfrutar de esa experiencia de una manera impensable, les sorprenden y marcan la diferencia con el resto, esos clientes se convertirán en habituales.

¿Existe margen para la innovación en nuestro sector? Yo digo que sí, que se puede ganar dinero pero que hay que hacer y pensar cosas diferentes.

¿Cómo? Pues analizando, desde nuestros procesos: ¿Por qué se repara siempre igual en mi taller?, ¿por qué se sigue lijando con los granos que más le gustan a cada pintor?, ¿por qué aparejamos antes de irnos a comer?, ¿por qué no se pueden organizar las cosas de otra manera?, ¿por qué no puedo reparar un coche de un día para otro y ahorrarme el coche de sustitución?…

Eso es I+D+I de proceso (un taller es un proceso productivo). Como decía Henry Ford: “Cualquier persona que deja de aprender es viejo, ya tenga veinte u ochenta años. Cualquier persona que sigue aprendiendo se mantiene joven”. Y revolucionó la fabricación de automóviles.

Desde este blog animo a todos los empresarios de taller a que busquen, reflexionen, se formen, consulten con marcas de pintura y anexos, consultores, amigos, empleados, etc. Y consigan innovar en un sector en el que ni mucho menos esta todo inventando.

Estoy convencido de que se puede (porque lo he visto y lo he vivido, tengo experiencia en este tema y no antigüedad).

Me gustaría compartir con vosotros un ejemplo de innovación:

Todo el mundo piensa que Amazon (gigante de la venta online) tiene su gran valor en la cantidad de ventas que hacen, porque son capaces de vender barato y dar un gran servicio pero nadie se pregunta como lo hacen.

Amazon es una empresa en constante cambio que tiene mayor valor bursátil por sus patentes que por sus ventas (están reinventando la venta y su logística, porque en muchos casos son un mero intermediario), sino miren:

https://www.amazon.es/gp/help/customer/display.html/?nodeId=201014060

Amazon después de pensar mucho creó una patente que cataloga la técnica de comprar apretando un botón con el nombre de “1-click”.

Este método, que todos conocemos y usamos, agiliza las transacciones y aporta una diferenciación clara en pro de la comodidad y la experiencia de los compradores (rapidez).

Pese a que Amazon es el dueño de esta patente, otros vendedores como Apple han conseguido licencia para utilizar esta fórmula de venta (pagando a Amazon, por supuesto).

Aunque penséis que esto no sirve de nada, deciros que la librería americana Barnes&Nobles integró un sistema similar por el que tuvo que ir a juicio. La resolución en 2002 hizo que tuviera que incluir un segundo botón en el proceso para no utilizar la patente.

¿Conseguirá alguien de este sector patentar un sistema de organización y reparación que reduzca los tiempos medios de estancia a la mitad? o ¿garantizará alguien las reparaciones de daños medios y leves en 48 horas bajo cita previa? Y dejaremos de pensar en los 24 años que llevamos haciéndolo igual…