José Juan Pérez (Frosty Cool): “Estamos dolidos con Conepa, ha sido lamentable”

En una primera versión de aquella nota de prensa, Conepa hablaba del gas 12a como un “gas fluorado”. Apenas 24 horas después (ya el viernes a eso de la una de la tarde) rectificaban: “En la primera versión de esta nota se calificaba el gas 12a como fluorado, cuando en realidad se trata de un producto hidrocarburado. Lamentamos las molestias que pueda haber ocasionado nuestro error”, explicaban desde la patronal.

Y es que defiende que se trata de un producto legal y que cumple con los parámetros requeridos por la Unión Europea. Lo explica el propio José Juan Pérez: “El 12a es un gas hidrocarburado, no fluorado, perfectamente compatible con la actividad del taller”. Se mostraba visiblemente molesto.

Y no sólo por la confusión de la patronal en relación a la categoría del producto que Mecánico Líquido comercializa en España y Portugal, eso casi ya era lo de menos.

Lo estaba, según explicaba, porque en la nota de prensa enviada a los medios apuntan directamente a la marca Frosty Cool (el titular del comunicado de la patronal era “Opinión de CONEPA sobre la utilización del gas hidrocarburado Frosty Cool 12a como sustituto del gas fluorado134a): “Ha sido lamentable”, afirma Pérez, “una persecución sin conocimiento”.

Y se explica: “Si hubieran hablado de los gases hidrocarburados en sentido general me parecería asumible. Frosty Cool es una de las marcas, hay otras. Si hablaran del producto en sí sería otra cosa, pero lo que han hecho apuntando sobre nuestra marca no tiene nombre. ¿Cómo se han atrevido?, ¿quién está detrás de todo esto?”, se pregunta.

Mecánico Líquido es una empresa malagueña (con centro logístico en Ontígola, Toledo) que lleva en activo 19 años; desde hace casi nueve comercializando el gas 12a bajo la marca canadiense Frosty Cool: “Tenemos clientes en toda España”, afirma, consiguiendo durante los últimos ejercicios un éxito de ventas que les ha llevado a posicionarse como la tercera empresa más importante para este producto en el mercado. “¿Qué delito hemos cometido? Nuestro producto es legal, pagamos nuestros impuestos, cumplimos con nuestras obligaciones…”, sigue, confesando no entender el proceder de Conepa.

“No nos llamaron antes de enviar el comunicado; no se pusieron en contacto con nosotros ni nos pidieron información alguna. Si lo hubiesen hecho se la hubiéramos proporcionado sin problema (así lo han hecho con La Comunidad del Taller). Han demostrado un gran desconocimiento acerca de este tema”, explica el director técnico, que afirma haberse puesto hoy mismo en contacto con la patronal: “Han mostrado buena voluntad, pero no es suficiente”, señala, comentando a continuación que el caso está ya en manos de los abogados de la empresa.

“Somos una empresa que piensa en el medioambiente y que vende productos completamente legales y compatibles con los sectores en los que estamos presentes”, termina, “¿Cómo alguien se puede atrever a jugar con la solvencia de una empresa?, ¿cómo pueden perjudicarnos de este modo? Estamos muy dolidos, ha sido lamentable”.