La apuesta de Arnott por el mercado español

Arnott, el especialista en suspensión neumática, aterrizó definitivamente en España en 2015, cuando participó por primera vez en Motortec Automechanika Madrid. La experiencia le resultó al fabricante tan satisfactoria que le llevó a repetir en sucesivas ediciones y también a apostar muy fuerte por el mercado español. Tanto es así que este periódico ha decidido contactar con Yvette Koehorst, responsable de Márketing de la marca, para conocer todos los detalles sobre la evolución de su crecimiento en el país. Esto es lo que le ha contado a La Comunidad del Taller…

Si bien el año 2015 supuso todo un punto de inflexión para Arnott, el año siguiente, 2016, no se quedó atrás: la marca se introdujo en el IAM español con más fuerza. Su esfuerzo comercial se unió, además, a un esfuerzo en el ámbito de comunicación, lanzando extensas campañas para hacer huella y calar en el mercado. Para recordar a sus actores que existe una alternativa en suspensión neumática para vehículos de alta gama. Y, por supuesto, para dar a conocer sus productos y la disponibilidad de los mismos.

Un par de años después, ya en 2018, la marca siguió apostando por España. En esta ocasión, decidió ampliar plantilla: “Álvaro Collado González se unió al equipo para apoyar a los distribuidores locales, ofreciéndoles soporte, información y formación sobre los productos Arnott y su instalación”, explica la responsable de Márketing.

Collado González se unió, en definitiva, para ejercer una labor fundamental, ya que el conocimiento y la formación son imprescindibles para reemplazar correctamente los componentes de suspensión neumática. O lo que es lo mismo: con seguridad. Y es que la seguridad es uno de los valores fundamentales del fabricante: “Arnott produce productos de suspensión neumática confiables y de alta calidad porque nos preocupamos por la seguridad de nuestros clientes, ya que la suspensión neumática es parte del chasis del vehículo”, explica.

Cada vez más cerca de sus clientes

Y llegó el 2019 y con él, el movimiento definitivo para asentarse en el mercado español de la posventa. A principios de este año Arnott abría un almacén en Málaga para mejorar el servicio: “Lo hicimos para brindar un mejor servicio a nuestros clientes. De este modo conseguimos disminuir los plazos de entrega de 3-5 días a 24 horas. También para ofrecer garantías en los procesos de devolución”, afirma Koehorst.

Aquella fue la última de una serie de inversiones con las que el fabricante se siente más que satisfecho porque, efectivamente, han dado sus frutos: “Estas inversiones han dado como resultado un crecimiento de las ventas para todos los distribuidores españoles de Arnott. Y también, y esto es muy importante, han contribuido a generar conciencia sobre la supensión”, concluye.