La automoción pide definir un modelo de industria y empleo para el sector

Las asociaciones Anfac, Sernauto, Faconauto y Ganvam entienden que es una buena noticia que el Gobierno y el ministerio de Industria prioricen al sector a la hora de solicitar los fondos europeos y ofrecen su colaboración para trabajar juntos en ese modelo y su concreción en políticas sectoriales, con el objetivo final de descarbonizar la movilidad en 2040 pero manteniendo unos niveles de producción, mercado y empleo como los actuales.

La Mesa de Automoción convocada por el Ministerio de Industria se ha celebrado contando con la representación del sector de la automoción en su conjunto -a excepción del sector de la reparación-. Así, las asociaciones de fabricantes de automóviles (Anfac) y de componentes (Sernauto), y las de distribución y comercialización de vehículos (Faconauto y Ganvam), han resaltado especialmente la importancia de definir el modelo para la industria de la automoción que se ha de alcanzar a través de la puesta en marcha de las acciones contempladas en el Plan de Impulso a la Cadena de Valor del Sector de la Automoción.

Asimismo, la automoción ha valorado de forma positiva que se haya priorizado al sector a la hora de asignar y pedir los fondos europeos, y ha ofrecido su colaboración para trabajar en un “modelo constructivo” para la industria. También considera positivo para el sector el Plan de Impulso, debido a que este incluye medidas a corto plazo para fomentar su recuperación y, a medio y largo plazo, para progresar en la transformación del sector hacia la industria de la movilidad del futuro.

Si bien, las asociaciones representantes de la industria de automoción han instado al Gobierno a definir “un modelo constructivo, proactivo y consensuado con el sector, en el que se alcanzarán los objetivos de descarbonización y digitalización del parque planteados con Europa, pero manteniendo la industria, el empleo de calidad y el tamaño del mercado, con una transición inclusiva que permita la transformación del tejido actual con los menores impactos negativos posibles”, poniendo de relieve su apuesta por “una transición ordenada hacia los vehículos cero emisiones y una movilidad descarbonizada”, asegurando que “ese es el compromiso y estamos convencidos de que los vamos a conseguir”.

Punto de inflexión

Durante la mesa de automoción, Anfac, Faconauto, Sernauto y Ganvam han puesto de manifiesto que entienden que el sector se encuentra en un punto de inflexión muy importante, sobre todo porque la crisis provocada por la pandemia se va a prolongar previsiblemente en 2021 sin que los apoyos al mercado y la industria estén asegurados después de diciembre de 2020.

Al igual que han hecho hincapié en la necesidad de remediar -como han hecho otros países como Francia o Portugal- la adaptación a la nueva normativa de medición de emisiones de CO2 (WLTP), la cual provocará una subida del Impuesto de Matriculación (que se abona en función de estas emisiones), “muy negativa” teniendo en cuenta el contexto de caída del mercado de al menos un 35% en 2020, “la tercera peor de Europa”.

Por ello, la automoción propone una reforma integral de su fiscalidad, que incluya criterios medioambientales, favorezca a los vehículos electrificados, penalice el uso de vehículos más antiguos respecto a la adquisición de vehículos más eficientes y que no dificulte la renovación del parque. En este sentido, solicita que el impacto se neutralice ajustando la tarifa del impuesto mientras el sector se recupera de la crisis y se consensua el nuevo paquete fiscal anunciado por el Gobierno en el Plan de Impulso. Es decir, la cadena de valor en bloque pide al Gobierno “una solución rápida y alineada con el Plan de Impulso”.

Además, las asociaciones instan a incrementar la deducción por innovación en procesos también para las empresas grandes, “verdaderas tractoras de la innovación y creadoras de inversión y empleo”, con el objetivo de evitar que la innovación se haga por parte de países competidores del entorno y no en territorio español.

Objetivo: descarbonización y digitalización

El sector de la automoción reclama así “claridad” en este modelo, y un “compromiso claro” de que el propósito final común es la descarbonización y digitalización. No obstante, aspiran a mantener un objetivo de tres millones de vehículos producidos en España y de un mercado de vehículos de 1,5 millones de unidades anuales. “España debe priorizar el mantenimiento de la producción y el empleo en nuestro país, y eso es posible con unas medidas que faciliten la transición de manera ordenada”, afirman.

Por eso, el sector pide que el modelo constructivo se concrete a través de la Mesa de Automoción, que consideran un punto de encuentro donde todos los agentes pueden aportar y de donde deberían salir las propuestas de aplicación “óptimas y consensuadas” para la consecución de los objetivos compartidos. En este sentido, abogan por su consolidación y por la creación de grupos de trabajo que ya estaban previstos y que deberían debatir cómo aplicar las medidas del Plan de Impulso, al considerar que las medidas se deben consensuar antes con la industria y que es necesario que un único foro coordine un sector tan importante para la economía y el empleo.

No obstante, las asociaciones han mostrado su preocupación debido a la escasa dotación de fondos para el Ministerio de Industria en los Presupuestos Generales del Estado frente a otras partidas “cuando la reindustrialización es un pilar del plan de recuperación europeo, un pilar que no vemos reflejado de este modo en los Presupuestos Generales del Estado”.

Por su parte, Anfac, Faconauto, Sernauto y Ganvam han subrayado lo importante que es conseguir y gestionar adecuadamente los fondos europeos para la automoción, mediante proyectos tractores como los que se están desarrollando y que tendrán el máximo impacto en la transformación del sector, el progreso hacia la movilidad sostenible y el empleo de calidad generado en toda la geografía española.

Así pues, las asociaciones han señalado que la necesaria transición a la movilidad del futuro debe hacerse “sin poner en riesgo la industria y los empleos”, estimulando fuertemente la demanda de vehículos sin emisiones para que la oferta y la producción se adecúen a ella, pero “acompañando el modelo y medidas sectoriales a la realidad del mercado y de la producción en España en cada momento, donde todas las tecnologías juegan un papel esencial”.

Y es que, según ha puesto de manifiesto el sector de la automoción, se enfrentan a un reto de descarbonización a 2040 y en esos veinte años las distintas tecnologías irán variando su peso en la producción y mercado. Teniendo en cuenta que la automoción representa el 11% del PIB y da empleo al 9% de la población activa -lo que supone unos dos millones de puestos de trabajo- es “crítico” contar con todas las tecnologías y evitar que su tejido productivo y empleo se reduzca.

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