La cesión de derechos al taller, un gran arma frente a las aseguradoras

La cesión del derecho a reclamar está amparada por una sentencia del Tribunal Supremo. Con esta forma de operar, el taller consigue hacer el trabajo y cobrarlo, además de ofrecer un servicio satisfactorio al cliente.

Atreve es la patronal de talleres de A Coruña, pero lleva ya varios meses asesorando a talleres de toda España respecto al derecho que tienen sus clientes de ceder sus derechos ante las aseguradoras, así como el trámite que hay que llevar a cabo para poder hacerlo con garantías.

Los asociados ya tienen acceso a través de la web www.atreve.es a la lista de todos los documentos que han de firmar con el cliente, modelos tipo, la designación de abogado, la solicitud de perito independiente, etc.

La entidad defiende que, “además de ofrecer reparaciones de calidad, el taller ha de convertirse en el asesor de confianza de sus clientes y ayudarles también a la hora de defender sus derechos frente a las compañías aseguradoras”. Aseguran, en este sentido, que “la cesión de derechos se presenta como una fórmula innovadora y, lo que es más importante, eficaz”.

Para hacer valer los derechos de talleres y usuarios, Atreve cuenta con la colaboración del abogado coruñés Fernando Expósito, del despacho Valedores del Asegurado, que explica en qué consiste esta figura: “Todo seguro incluye por ley, en la póliza de defensa jurídica, el derecho del tomador a la libre designación de abogado”.

Se trata, dice, de cláusulas en las que el límite económico de la cobertura se sitúa normalmente entre los 600 y los 1.500 euros, aunque en algunos casos es más elevado, alcanzando los 3.000 euros: “Con la salvedad –señala el abogado- de que cuando hay un conflicto de intereses no existe ningún límite de gasto”.

Conflicto de intereses

¿Y en qué momento existe conflicto de intereses? Lo explica: “Cuando la misma aseguradora representa a las dos partes de un siniestro, o cuando por los convenios que firman las compañías es tu propio seguro el que tiene que indemnizarte por el daño que ha causado un tercero, por ejemplo”. En estos casos el tomador del seguro puede recurrir a la citada cesión de derechos para que el taller proceda en su nombre a la reclamación ante la compañía.

El taller puede en este caso nombrar el abogado que estime oportuno y, puesto que existe conflicto de intereses, sin límite de coste alguno.

“Con esta fórmula, el taller puede realizar trabajos que de otra forma no haría -por ejemplo si consigue que el seguro costee la reparación en lugar de declarar siniestro total- y prestar un servicio mejor a su cliente”, dicen desde la patronal.

La propuesta de Atreve consiste, para este tipo de casos, en que el taller repare el coche y lo entregue al cliente asumiendo el coste. El dueño del vehículo, a su vez, firmará la cesión de derechos dejando en manos del taller la farragosa reclamación. Y el taller, que asume el riesgo y la reparación en principio, cobra finalmente la indemnización y los intereses de demora, si los hubiera.

Existen además una sentencia del Tribunal Supremo que ampara este derecho del usuario para ceder sus derechos de reclamación a un tercero, en este caso el taller.

“Los talleres están luchando por su supervivencia y la cesión de derechos es una vía para conseguirla”, destacan desde Atreve: “Las reclamaciones judiciales en este tipo de casos tienen un altísimo índice de éxito, algo ya comprobado por Atreve y también por el abogado Expósito”.