La importación ilegal de gas refrigerante es del 25% en Europa

El comercio ilegal de los llamados gases HFC (gases refrigerantes que se utilizan en sistemas de refrigeración y en los aires acondicionados de la industria de la automoción) podría representar hasta 34 millones de toneladas equivalentes de CO2, lo que supondría un tercio del mercado europeo, según datos de la consultora Oxera Consulting LLP.

El comercio ilegal de gases refrigerantes HFC (hidrofluorocarbonos) está creciendo. Y es que este tipo de gases -que se utilizan en sistemas de refrigeración y en los aires acondicionados de la industria de la automoción- podrían representar una tercera parte del mercado europeo, según los datos de la consultora Oxera Consulting LLP para el Comité Técnico Europeo de Fluorocarbonos (EFCTC).

De esta manera, los datos de la consultora reflejan que una cantidad significativa de HFC está entrando al mercado europeo a través de rutas de suministro ilegales que se saltan la regulación F-Gas de la Unión Europea, normativa que tiene como objetivo principal contribuir a la reducción progresiva del consumo de HFC -debido a su alto Potencial de Calentamiento Atmosférico (PCA)-, a través de un sistema de cuotas. Así, estas cuotas aplican a todos los puntos de acceso a la UE para controlar la entrada de los gases fluorados en el mercado europeo.

Sin embargo, pese a que el Pacto Verde Europeo es la hoja de ruta de Europa para alcanzar la neutralidad climática y que este tendría que ir de la mano de un control estricto de las fronteras de la UE y del cumplimiento de las regulaciones existentes, aún existen operadores en este mercado negro que infringen la regulación F-Gas introduciendo gases refrigerantes HFC sin cuota en Europa. Esta situación, explican desde el EFCTC, no hace más que impactar “negativamente” en las compañías europeas implicadas en toda la cadena de suministro, incluidas medianas y pequeñas empresas que, “sin ser conscientes de ello”, distribuyen y consumen productos importados ilegalmente o bien están sufriendo “grandes pérdidas” debido a este comercio ilegal.

Aunque sea complicado concretar el volumen actual de comercio ilícito de HFC, según un estudio previo de la Agencia de Investigación Medioambiental (EIA, por sus siglas en inglés), las importaciones ilegales de gases hidrofluorocarbonos se estimaron en 16,3 millones de toneladas equivalentes a CO2 en 2018. Si bien, teniendo en cuenta los datos de Oxera, el Comité Técnico Europeo de Fluorocarbonos prevé que esta cifra sea “mucho más alta”. De hecho, estiman que el volumen de HFC introducido ilegalmente en la UE en 2018 podría ser de 34 millones de toneladas equivalentes de CO2, es decir, el doble de las cifras registradas para el peor de los casos.

De este modo, esta cantidad representa, explican, el 33% de cuota permitida en 2018 (101,2 millones de toneladas equivalentes de CO2), lo que supone que las importaciones ilegales podrían representar un 25% del mercado de suministro legal e ilegal (34 de 135,2 millones de toneladas equivalentes de CO2).

“No podemos saber con exactitud el tamaño del mercado negro de HFC, dado que el comercio ilegal no se registra de forma oficial, pero con este nuevo análisis tenemos indicios rigurosos de las dimensiones del problema. El comercio ilegal de HFC podría ser mucho más grave de los que apuntan las peores estimaciones de informes previos”, explica Murli Sukhwani, director general para EMEA FluoroChemicals de Chemours y miembro del Comité Técnico Europeo de Fluorocarbonos. “Teniendo en cuenta que habrá una mayor reducción de la cuota en 2021, exigimos reforzar el cumplimiento de la regulación F-Gas para contribuir a una reducción significativa del flujo de importaciones ilegales a Europa”, añade Murli.

Para llevar a cabo este refuerzo del cumplimiento de la regulación F-Gas, el EFCTC insta a realizar unos controles más estrictos en las fronteras y de la cooperación y coordinación de todos los actores de la cadena de valor. Así como, insiste en la necesidad del uso de una infraestructura común para mejorar el seguimiento y la verificación de las importaciones de HFC y una mayor sensibilización sobre el problema en toda la cadena de suministro.

Si el río suena, agua lleva…

Por su parte, el estudio llevado a cabo por la organización hace alusión a dos principales flujos de comercio que podrían estar ocultando importaciones ilegales. Por un lado, según la consultora, existe una brecha de 19 millones de toneladas equivalentes de CO2 en 2018 entre las exportaciones registradas de China a la UE y los registros oficiales de la UE en referencia a las importaciones procedentes de China, que corresponde a las emisiones anuales de toda la provincia de Madrid. Esta ‘discrepancia’ podría deberse, dicen, a un creciente mercado negro de HFC, que coincide con la reducción de las cuotas permitidas en 2018.

Por otro lado, Oxera ha descubierto el aumento de un 40% en las exportaciones de gases HFC de China hacia los países vecinos de la UE (como Albania, Armenia, Bosnia y Herzegovina, Georgia, Kazakstán, Macedonia, Moldova, Montenegro, la Federación de Rusia, Serbia, Suiza, Turquía y Ucrania) entre 2016 y 2018, acelerándose “vertiginosamente” durante 2018, coincidiendo con la reducción de las cuotas. Asimismo, aseguran que hay un exceso de exportaciones de 15 millones de toneladas equivalentes de CO2 por encima de las justificadas por las dinámicas del mercado, una cifra que corresponde a más del total de emisiones anuales de Barcelona.

“No hay ninguna explicación para saber a dónde van estas cantidades adicionales, por lo que asumimos que están destinadas a la importación ilegal en la UE”, añade Sukhwani.

¿Cómo son esas rutas de comercialización de HFC ilegales?

Según investigaciones realizadas por la agencia privada de investigación Kroll y las autoridades, este tipo de gases refrigerantes se introducen en la Unión Europea a través de los países vecinos anteriormente mencionados. Asimismo, la investigación reveló que los envíos llegan por diversas vías, incluyendo desvíos en los transbordos de mercancías, abuso de las cuotas, tráfico abierto y la falsificación de productos. Con todo, Kroll ha podido reunir evidencias, con la colaboración de las autoridades de los estados miembros, sobre al menos 3.000 toneladas de HFC -4,7 millones de toneladas equivalentes de CO2-.

El hecho de que este nuevo análisis del EFCTC basado en los datos de Oxera sea, dicen, el primero en tomar en cuenta también el impacto de potenciales importaciones procedentes de los países vecinos de la UE, implica que en informes previos se haya podido subestimar la dimensión real del problema. “Las discrepancias entre los datos de exportación chinos y las importaciones registradas en el Eurostat, así como el aumento notable de las importaciones de HFC en los países vecinos es evidente. El comercio ilegal de estos gases podría ser uno de los motivos de esta divergencia en los datos”, explica Matthew Shepherd, director de Oxera Consulting LLP.

“Cada investigación nueva que se realiza nos ayudar a comprender mejor la prevalencia de los HFC ilegales. Es necesario abordar esta creciente problemática a través de un control más estricto, una coordinación continua entre los estados miembros y la denuncia de actividades sospechosas de ser ilegales en la cadena de valor”, explica Murli Sukhwani. “Tenemos constancia de que pequeñas y medianas empresas han perdido alrededor del 80% de su negocio, unos perjuicios provocados por la actividad ilegal de las organizaciones criminales. El EFCTC continuará concienciando a todos los actores de la industria y colaborando con las autoridades para erradicar el mercado negro de HFC”.