“La mano de obra debe representar entre el 50% y el 60% del margen bruto”

Reproducimos el contenido elaborado por la empresa.

“El precio medio de la mano de obra está determinado por la demanda y la competencia. Este precio lo podremos variar si ofrecemos una diferenciación que así lo permita, es decir, algún elemento que los clientes valoren sobre la competencia y por el que estarían dispuestos a abonar un precio superior (agilidad y rapidez, calidad, imagen y marca, atención personalizada, etc.).

Pero como además el precio de la mano de obra tiene que ser superior a su coste (lo que cuesta a nuestro taller cada unidad de mano de obra), debemos calcular este último a fin de fijar un precio adecuado a nuestra actividad.

Para calcular el coste de una hora de trabajo es necesario considerar: el sueldo y los seguros sociales. De este modo, conociendo el salario bruto anual y dividiéndolo por las horas que podría trabajar al año, obtendremos el coste por hora del operario (debemos reflexionar que no todas las horas serán productivas, por lo que es necesario tener en cuenta esto a la hora de calcular el coste de mano de obra, bien a través de un porcentaje de corrección sobre las horas o sobre la cifra total tras el cálculo. De este modo el coste por unidad se verá ligeramente incrementado).

Una vez extraído el coste unitario de  mano de obra, ese será el precio del que no debemos bajar, pero además, debemos tomar como referencia el porcentaje de margen bruto que indicábamos en el apartado anterior respecto a la mano de obra para que un taller sea rentable (se refieren a una página anterior del libro en el que hablan del 50-60 % de margen bruto sobre el coste). Así, junto a la orientación que nos ofrece el precio medio del mercado, podremos definir un precio más ajustado y acorde con nuestra actividad”.

Melett