“Las máquinas de diagnosis ‘milagro’ no existen”

"Nos llaman golfos por toda la cara", titulaba su blog el director de La Comunidad, Carlos G. Pozo. Hablaba de un anuncio que, tratando de vender un conector OBD, difamaba gravemente a los talleres.

Esta es la imagen del anuncio del conector OBD en el que se difamaba contra el taller

Y fue el mismo Carlos G. Pozo quien se puso en contacto con las patronales de talleres para informarles de la existencia de este anuncio (puedes leer su artículo pinchando aquí).

“Llega a España el dispositivo que los mecánicos no quieren que descubras. Te permite ahorrar una fortuna y protegerte de los engaños de mecánicos”, decía en una de sus partes el lamentable anuncio.

El caso es que después de poner en conocimiento de las patronales el asunto, Conepa y Cetraa rápido anunciaron a la redacción de este medio que pasaban a emprender las correspondientes acciones legales (iremos informando según tengamos noticias de su desarrollo).

Pero en este sentido, Cetraa quiso ir incluso un paso más allá, proponiéndonos llevar a cabo una acción que nos resultó de los más interesante. Querían explicar por qué los talleres invierten tantos miles de euros para equipar sus negocios con máquinas de diagnosis en lugar de comprar estos ‘cacharros’ milagrosos que con tanto ahínco son anunciados en internete… Quizá no se sabe, pero es importante explicarlo. En este artículo, Elicio Ceballos, voz autorizada como empresario del sector, además de como presidente de la Comisión de Información Técnica de CETRAA y presidente de BAT (CETRAA Bizkaia).

Lo reproducimos íntegramente. Merece la pena leerlo con atención:

“No hay día en el que no recibamos noticias de nuevas aplicaciones y gadgets que prometen un cambio en nuestros hábitos y formas de trabajo.

Recientemente, en el sector de la posventa de la automoción se están publicitando nuevas herramientas que aseguran dar al usuario particular el diagnóstico inequívoco de los problemas y errores que puedan tener nuestros vehículos. ¿Cómo funcionan estas nuevas tecnologías? Veamos un ejemplo:

  • Descargamos e instalamos una aplicación en nuestro móvil/tablet.
  • Acoplamos un dispositivo (dongle, mochila…) al vehículo (en el conector OBD).
  • Una vez sincronizado el dispositivo y el móvil, se comprobará el estado del vehículo al arrancar o bien bajo demanda.
  • Si aparece un error el sistema nos da un código de error y la definición y explicación del mismo.

Ya estamos informados: Error P012. Problemas gestión en la trócola izquierda. Pero, ¿qué es la trócola?, ¿cómo se repara?, ¿el vehículo explotará?

Los profesionales, para poder realizar un mantenimiento o reparación, deben formarse cursando los años correspondientes en FP pública o privada. Además, tienen que mantener sus conocimientos actualizados, por lo que han de someterse a una formación continua. Aparte de esos gastos en formación, el taller debe comprar herramientas de diagnosis/reparación de un coste elevado. Entre la máquina de diagnosis, los ordenadores, las tablets, VCI, el software, los cursos de aprendizaje de cada máquina, etc., la inversión no es inferior a 2500€ por herramienta, y no conozco a ningún taller que no tenga como mínimo 2 o más equipos de diagnosis.

Si de verdad una aplicación con un coste prácticamente despreciable nos ahorrase miles de euros en maquinaria todos los talleres dejaríamos de tirar el dinero inmediatamente.

Otro ejemplo: un error DTC P041. Fallo EGR. Puede que nos oriente sobre el diagnóstico, pero, ¿está obstruida?, ¿tiene exceso de carbonilla?, ¿un relé desconectado?, ¿algunos de los tubos de entrada/salida de gases está perforado? ¿Para qué existen los boletines técnicos, las notas técnicas, los TPI, las llamadas técnicas? En definitiva, los conocimientos y la profesionalidad de los mecánicos son necesarios para determinar la avería que presenta el vehículo.

Las incipientes nuevas tecnologías aplicadas a los vehículos del futuro (que ya son hoy una realidad) complicarán de nuevo la reparación y mantenimiento de los mismos. El taller tendrá, una vez más, que apostar por la formación continua, por la modernización de sus herramientas e instalaciones, y por adaptar sus servicios a las necesidades de sus clientes. En definitiva, mantener y fomentar la confianza de estos en su capacidad a nivel profesional y técnico.

No me gustaría finalizar sin comentar que me resulta cuanto menos curioso que en su origen, muchas de estas aplicaciones y gadgets no se presentan como dispositivos milagrosos que van a ayudar a los conductores a no ser engañados por los pérfidos talleres. De hecho, la principal línea de comunicación sobre los mismos se basa en que son un mecanismo de prevención para, por ejemplo, saber si el vehículo puede, o no, continuar circulando y en general sirven para que el conductor ‘tenga una idea’ de lo que puede estar pasando en su vehículo. De hecho, algunas promociones se apoyan en talleres y no se les ocurre insinuar que pueda competir con una diagnosis profesional.

Una herramienta es útil si se emplea adecuadamente. El buen hacer de los profesionales del sector no puede quedar en duda por malas praxis ni por conductas denunciables. No existen “Bálsamos de Fierabrás” ni atajos. El taller del futuro, el taller 4.0, necesitará el buen hacer de sus miembros y sus conocimientos. Las nuevas herramientas le ayudarán a aplicarlos y dar servicio a sus clientes. ¿Y estos? Sin duda, utilizarán estas herramientas para estar mejor informados y aumentar la confianza en el taller, pero no para ponerlo en entredicho

Elicio Ceballos
BAT (Cetraa Vizcaya)”.