Liqui Moly: “Es momento de invertir”

Ernst Prost, director general de Liqui Moly, vuelve a dirigirse al mercado.

Como lleva haciendo durante el inicio de la crisis del coronavirus, Ernst Prost, director general de Liqui Moly, vuelve a dirigirse a sus empleados y al mercado con un mensaje muy claro: es momento de invertir.

“Si todos dejamos ahora de consumir y de invertir, podemos cerrar el chiringuito… Yo soy amigo de ahorrar. ¡Pero no ahora! Ahora hay que invertir como locos y así producir, para no generar más desempleo…”, comienza Ernst Prost, director general de Liqui Moly.

“Ya lo he escrito en otra ocasión:  Trabajo hay. Más que suficiente. También hay dinero.  También más que suficiente. Quien ahora se dedica a despedir  gente y aplica la tijera para ahorrar, está dañando a toda la economía. ¿Qué es lo que va a poder comprar un desempleado si no tiene ingresos? ¿Me lo pueden decir? Los productos y servicios, ¿de quién? El miedo (y los hechos hablan por sí mismos) a perder el  trabajo es de por sí enorme. No se debe empeorar aún más la situación anunciando y realizando recortes de plantillas y dejando de invertir”, afirma contundente Prost.

“Esto es válido para el sector público y el privado por igual. Precisamente ahora es cuando se necesita que el Estado empiece a asignar proyectos. De lo contrario, entraremos automáticamente en una horrible espiral descendente. El objetivo de los políticos y de los
líderes empresariales es el de invertir el sentido de la espiral, es decir, ¡convertirla en un despegue! Invertir, conceder proyectos y producir para que se pueda consumir. Solo así se evita el desempleo y las quiebras. Ahorrar y congelar todos los planes es veneno para
economía y nuestros puestos de trabajo. ¿Cómo va a reponerse la recaudación fiscal si no es con la productividad, los ingresos y el consumo?“.

Todo el que se cierra a tal pensamiento y quien no cumple este deber acaba dañando, en primer lugar, a la economía, e inmediatamente depués, a sí mismo porque tarde o temprano se llega al extremo de que el desempleo afecta a la propia empresa y luego a todo el país”, advierte el director general de Liqui Moly: “¡NOSOTROS, en nuestra empresa hemos decidido dar incluso prioridad a las inversiones para aportar modestamente nuestro grano de arena a esta necesaria tarea de reconstrucción!”.

“Las inversiones en curso las ejecutamos coherentemente y de acuerdo con nuestros planes. Todo lo demás es contraproducente. El parón de las inversiones daña a otras empresas que también viven de encargos, como todos nosotros. Y como vivimos en un
sistema interdependiente, el comportamiento egoísta, como detener las inversiones y realizar despidos, acaba perjudicándonos a todos. Quien ahora actúe como alma pedante y avariciosa, y frene de golpe, causará un accidente en cadena. Quien acelere ayudará a la economía. Y eso es lo que necesitamos ahora precisamente, y es lo que NOSOTROS estamos haciendo“, concluye.