Lo que los talleres deben saber de los ERTE: cotización, despidos…

Después de la reunión entre el Gobierno, sindicatos y patronales se llegaba a un acuerdo, entre otras cosas, para la posibilidad de prorrogar los ERTE hasta el próximo 30 de junio. ¿Cómo afecta todo lo establecido por las autoridades a las empresas del sector? Lo explicamos.

Antes de comenzar, es importante dejar claro que, a pesar de la prórroga, no se consiguió flexibilizar los despidos de aquellos trabajadores afectados por los ERTE durante el estado de alarma, de modo que sigue en pie la prohibición de despedir a ninguno de ellos durante los siguientes seis meses a su reincorporación a la empresa.

ERTE por fuerza mayor total o parcial

El Gremi de Talleres de Barcelona (asociada de Cetraa) analiza en un documento en qué se traduce el pacto social alcanzado, así como las implicaciones que a partir de ahora puede tener para las empresas la modificación parcial o total de los ERTE.

Así, durante el desconfinamiento existirán dos modalidades aplicables a los ERTE por fuerza mayor: total o parcial. El primero se refiere a aquellas empresas que han aplicado un ERTE por fuerza mayor y, debido a que las causas que les llevaron a solicitarlo aún permanecen, no han incorporado a ningún trabajador de la plantilla (todos permanecen en ERTE). Es evidente pensar que serán pocas las empresas del sector que aún permanezcan en esta situación: pueden tener lugar sobre todo por contagios o medidas extraordinarias llevadas a cabo por las autoridades competentes. El ERTE parcial es aquel en el que se encuentran aquellas empresas que han incorporado a parte de su plantilla.

Cada empresa deberá analizar y documentar las causan por las que acogerse ahora a la continuidad de un ERTE por fuera mayor parcial o total. El Gobierno establece que, de reactivarse la actividad, prevalecerá la reincorporación de los trabajadores, aunque sea empezando con una reducción de jornada. Las empresas que reincorporen a toda su plantilla al trabajo en las condiciones anteriores a la aplicación del ERTE, en consecuencia, dando por finalizado el ERTE, deberán comunicar a la autoridad laboral la renuncia
total en el plazo de 15 días desde la fecha de reincorporación.

ERTE por causas objetivas

Otro aspecto muy importante a tener en cuenta es el relativo a los ERTE denominados por causas objetivas, es decir, aquellos procedimientos de regulación temporal que a diferencia de los llevados a cabos por fuerza mayor (en una situación que no les permitía ejercer su actividad) se realicen por causas económicas, técnicas, organizativas y de producción después de iniciado el desconfinamiento -podrán tener lugar del 13 de mayo al 30 de junio.

En este sentido, las empresas que tengan en ‘vigor’ un ERTE por fuerza mayor podrán también, antes de que este finalice, iniciar la tramitación de un ERTE por causas objetivas. El ERTE por causas objetivas comenzará a aplicarse en el momento en que finalice el de fuerza mayor.

Cotización en los ERTE por fuerza mayor

Especialmente relevante es conocer también el modo en que afecta esta situación al pago de las cotizaciones de la seguridad social. En los ERTE por fuerza mayor total (aún los trabajadores no se han incorporado) derivada del coronavirus las empresas que a fecha 29 de febrero de 2020 tuvieran menos de cincuenta trabajadores se les exonerará, respecto a las cotizaciones de los meses de mayo y junio de 2020, del 100% del abono de la aportación empresarial. A aquellas compañías con más de cincuenta empleados se les exonerará del 75% de ese pago.

Las posibilidades de cotización en las empresas que estén afectadas por un ERTE por fuerza mayor parcial (con parte de su plantilla ya incorporada) podrían resumirse en la siguiente tabla:

Las exoneraciones se aplicarán en el pago de las aportaciones de la empresa, así como del relativo a las cuotas de cotización del trabajador.

Para que la exoneración resulte de aplicación, esta comunicación se realizará, por cada código de cuenta de cotización, mediante una declaración responsable que deberá presentarse, antes de que se solicite el cálculo de la liquidación de cuotas correspondiente, a través del Sistema Red. Para su control, será suficiente la verificación de que el Servicio Público de Empleo Estatal proceda al reconocimiento de la correspondiente prestación por desempleo por el período de que se trate.

Las exenciones no tendrán efectos en las personas trabajadores. Es decir, se considerará todo el periodo como cotizado a todos los efectos.

Protección del empleo

Los ERTES por fuerza mayor aceptados durante la crisis del coronavirus están sujetos al compromiso de la empresa de mantener el empleo durante el plazo de seis meses desde la fecha de reanudación de la actividad, entendiendo por tal la reincorporación al trabajo efectivo de personas afectadas por el expediente, aun cuando esta sea parcial o solo afecte a parte de la plantilla. Es decir, el compromiso de mantener el empleo, sólo se circunscribe a las empresas con ERTES por fuerza mayor total o parcial.

Este compromiso se entenderá incumplido si se produce el despido de cualquiera de las personas afectadas por ERTE de fuerza mayor en los siguientes casos:

  • Resolución por causas objetivas (individual o colectivo ERE).
  • Extinción por fuerza mayor.
  • Cualquier resolución calificada como improcedente o nula.
  • Extinción por mutuo acuerdo sobrevenido.
  • Extinción por muerte, incapacidad o jubilación del empresario.
  • Extinción por desistimiento durante el periodo de prueba.
  • Extinción por cumplimiento de cláusulas válidamente consignadas en el contrato.
  • Extinción a instancia de la trabajadora víctima de violencia de género.
  • Resolución por artículos 40 (Movilidad geográfica), 41 (Modificación sustancial) o 50 (Extinción justa por voluntad del trabajador) ET.

No se considerará incumplido el compromiso con el trabajador cuando el contrato de trabajo se extinga por despido disciplinario declarado como procedente, dimisión, muerte, jubilación o incapacidad permanente total, absoluta o gran invalidez de la persona trabajadora, ni por el fin del llamamiento de las personas con contrato fijo discontinuo, cuando este no suponga un despido sino una interrupción del mismo.

En el caso de contratos temporales, el compromiso de mantenimiento del empleo no se entenderá incumplido cuando el contrato se extinga por expiración del tiempo convenido o la realización de la obra o servicio que constituye su objeto o cuando no pueda realizarse de forma inmediata la actividad objeto de contratación. En este sentido, cabe recordar que, durante la aplicación de los ERTE, la duración de los contratos temporales ha estado suspendida. Este compromiso del mantenimiento del empleo se valorará en atención a las características específicas de los distintos sectores y la normativa laboral aplicable, teniendo en cuenta, en particular, las especificidades de aquellas empresas que presentan una alta variabilidad o estacionalidad del empleo.

Las empresas que incumplan este compromiso Deberán reintegrar la totalidad del importe de las cotizaciones de cuyo pago resultaron exoneradas, con el recargo y los intereses de demora correspondientes, según lo establecido en las normas recaudatorias en materia de Seguridad Social, previas actuaciones al efecto de la Inspección de Trabajo y Seguridad social que acredite el incumplimiento y determine las cantidades a reintegrar.