Los KTS de Bosch cumplen 30 años

Bosch sigue desarrollando su tecnología KTS para continuar su crecimiento de cara al futuro.

Hace ya 30 años que Bosch desarrolló el equipo de diagnosis KTS 300 permitiendo que por “primera vez” los talleres independientes pudieran controlar los sistemas electrónicos del vehículo. Desde entonces, el gigante alemán ha continuado invirtiendo en su desarrollo y, asegura, que gracias a los diagnósticos optimizados de la unidad de control y a las nuevas generaciones KTS que ofrecen soluciones de hardware orientadas al futuro, “mantendrá su trayectoria de éxito”.

El primer KTS que se lanzó al mercado en 1988 solo  podía manejar datos de 3 automóviles de marcas diferentes. Pero en 1999 fue mejorado llegando controlar 120 sistemas de 25 fabricantes distintos, y en consecuencia, los KTS se ganaron el nombre de ‘Bosch Hammer’ dentro del sector. A día de hoy, gracias a los progresos y la evolución de KTS y el ESI (tronic), los talleres pueden realizar diagnósticos hasta de 90.000 modelos de vehículos de más de 150 marcas.

Precisamente, el continuo desarrollo en los equipos KTS  y en el software ESI (tronic)  ha permitido que complementen a los analizadores de sistemas, los equipos de medición de gases de escape y los equipos de calibración de sistemas ADAS. Además, si el taller dispone del software Core (Reparación Conectada), el taller sólo tiene que identificar el vehículo una sola vez, ya que puede compartir esa identificación con el resto de equipos de taller, así como guardar de forma centralizada todos los informes y protocolos que generen estos equipos.

Acceso a los datos de reparación de los últimos modelos

Pero no solo, desde 2009 los dispositivos KTS están habilitados para PassThru y se pueden usar para acceder a los datos de reparación. De hecho, los actuales equipos KTS 560/590 cuentan con una interfaz PassThru mejorada que, aseguran, brinda a los talleres acceso a los datos de casi todos los portales de los fabricantes de vehículos, “permitiendo a los talleres independientes puedan realizar el mantenimiento de los últimos modelos de vehículos y reprogramar unidades de control, sin tener que enviar a sus clientes a los talleres autorizados para realizar dichas tareas”, destacan desde Bosch.

Además, el KTS 560/590  incluye la nueva interfaz de diagnosis basada en la Ethernet DoIP que permite acceder a tasas de transferencia de datos mucho más altas, “lo que es particularmente importante dado el aumento de los volúmenes de datos necesarios, por ejemplo, por parte de los sistemas de asistencia al conductor”, explica Bosch: “Los diagnósticos básicos seguirán siendo posibles a través de la interfaz CAN, pero para diagnosis completas o la reprogramación de unidades de control, será necesaria una interfaz Ethernet como la que está incluida en la última generación KTS”, concluye el fabricante.

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