Los talleres barceloneses, en contra de la Zona de Bajas Emisiones

El Gremi de Talleres de Barcelona ha presentado alegaciones contra la Zona de Bajas Emisiones de Barcelona.

El Gremi de Talleres (Cetraa Barcelona) ha realizado alegaciones contra la ordenanza de Zona de Bajas Emisiones de Barcelona que regula la que será la mayor zona de bajas emisiones de Europa y la que mayores sanciones aplicará. La asociación asegura que las necesidades de los profesionales del sector de la reparación deben ser revisadas ya que sus negocios pueden verse gravemente afectados.

Entre las alegaciones que han realizado, el Gremi de Tallers de Barcelona ha puesto el foco en la falta de análisis del impacto sobre la actividad económica de los talleres de reparación y mantenimiento de vehículos, y sobre la prestación del servicio, como no considerar la prueba de vehículos reparados y/o para diagnóstico, así como un insuficiente plazo de régimen transitorio.

Asimismo, destacan que “ha habido una falta de voluntad para aplicar las medidas de manera flexible y progresiva, decretando así una instauración extensiva, permanente e indiscriminada de las limitaciones sobre un espacio geográfico de 95 km2, que resulta ser el mayor de Europa, afectando a la totalidad de la circulación interurbana, puesto que se extiende a los grandes municipios colindantes con la ciudad de Barcelona”.

Otra de sus alegaciones es que la restricción a la circulación impuesta a los vehículos que carecen de distintivo ambiental se realiza de manera indiscriminada ya que, por un lado, no se aplican criterios de proporcionalidad respecto al uso y la caracterización técnica del vehículo (el kilometraje, la necesidad y las condiciones de la conducción, las emisiones, los segmentos y el mantenimiento de los equipos anticontaminantes instalados). Así como tampoco se prevé un sistema de autorizaciones y reconocimiento por adecuaciones y transformaciones con incidencia en las emisiones a la atmósfera.

Además, afirman que el sistema sancionador y de gestión que establece es “con diferencia” el más gravoso entre los que se han definido en otras ciudades europeas.

Por último, la asociación resalta que, en esta ordenanza, no se han tenido en cuenta las recomendaciones del informe del Defensor del Pueblo (Síndic de Greuges) que califica de “arbitrarias y discriminatorias” las medidas restrictivas que afectan a personas y colectivos concretos que, sin hacer un uso intensivo de los vehículos afectados, los necesitan para sus actividades o circunstancias puntuales.

Exigen una reformulación

Por todas estas alegaciones, el Gremi de Talleres solicita al Ayuntamiento de Barcelona una reformulación de la ordenanza de Zona de Bajas Emisiones con las siguientes demandas:

Introducir en la aplicación de la norma las consideraciones de uso, por segmento automovilístico según tamaño y potencia, y en función del buen mantenimiento de los sistemas anticontaminantes del vehículo.

Introducir el reconocimiento e incluso la promoción de las adecuaciones y transformaciones en vehículos.

-Establecer estrategias municipales estables para el control y fomento de un mantenimiento responsable de los automóviles que preserve el buen estado de sus sistemas anticontaminantes.

Exención a los talleres cuando circulen con vehículos sujetos a una prueba dinámica de diagnosis o comprobación por orden de encargo autorizada por el usuario del vehículo, así como preservación del servicio de grúas y la asistencia en carretera.

Reducción de los importes de las sanciones previstas.