Los talleres han crecido un 2,2%, pero se esperaba más

Según la patronal de talleres española Conepa, en 2019 se ha producido un crecimiento de un 2,2% en la facturación de los talleres en España, una décima menos que en 2018.

La facturación global de los talleres de reparación y mantenimiento españoles superó los 12.650 millones de euros, según estimaciones de Conepa, patronal de talleres, lo que supone un crecimiento del 2,2% en relación al año anterior, en base a una amplia encuesta realizada en los primeros días de enero entre empresas asociadas a sus 18 entidades miembro y a indicadores generales de evolución sectorial.

El incremento interanual de este último año (2018/2019) supone en esta ocasión tan solo una décima menos que el registrado en la comparativa 2017/2018, que fue del 2,3%. Según Conepa, el mal comportamiento del último trimestre lastra unos resultados que se esperaban algo mejores, en línea con los datos registrados en el período enero-junio (+2,4 por ciento).

En cuanto al número de operaciones realizadas por los talleres, aumentan en torno al 2,5 por ciento y denotan un ligerísimo incremento de la rentabilidad media global en el sector (+0,8). En este último sentido y por especialidades, la electromecánica experimenta una mejor tendencia que la carrocería, que se mantiene, o incluso pierde alguna décima aproximadamente en la mitad de las empresas especialistas en operaciones de chapa y pintura.

¿Y en 2020?

Conepa asegura que los talleres españoles entran en 2020 con una gran incertidumbre, respaldada por el comportamiento de un difícil último trimestre, especialmente durante los meses de noviembre y diciembre. La inestabilidad política influye más que el cambio tecnológico y social que está liderando el paso hacia la nueva movilidad. De hecho, el 35% de los encuestados no se atreven a hacer previsiones sobre el nuevo año por incertidumbre. Aproximadamente ese mismo porcentaje confía en que 2020 sea algo mejor que 2019 y prácticamente otro 30% lo espera como similar al recién acabado.

Según Conepa, a los talleres también les inquieta el aumento de la burocracia, las crecientes obligaciones legales y el control de la actividad a través de numerosas inspecciones por parte de las autoridades competentes, además de la falta de personal cualificado y las carencias de la formación profesional reglada. De hecho, en términos de empleo, la patronal afirma que el crecimiento de los tres últimos años tiende a la moderación: el sector ha creado en torno a 900 puestos de trabajo en 2019, un tercio de los generados en 2018.

En cuanto a la evolución del automóvil en su conjunto, suscita un triple desasosiego: la transformación tecnológica de los vehículos, que los talleres consideran “controlable”; los cambios en los marcos legales relacionados con el acceso a los datos, que podrían dar lugar a barreras a la competencia del mercado; y la evolución en los hábitos de los consumidores en cuanto a posesión/uso de los automóviles, que podría implicar una mayor incidencia de grandes propietarios de flotas sobre el mercado tradicional de clientes particulares.