¿Los vehículos eléctricos contaminan?

"La media de CO2 de un coche eléctrico es casi igual en términos de generación de electricidad que un diésel", según el CEO de Emissions Analytics y Equa Index, empresa certificadora de emisiones.

La guerra contra los vehículos de combustible diésel, la nueva propuesta de Ley de Cambio Climático y Transición Energética y los objetivos europeos para reducir las emisiones de gases contaminantes están en boca de todos. Factores que han generado expectativas con respecto al vehículo eléctrico, considerado una solución para el problema de las emisiones de gases contaminantes. Sin embargo, ¿es realmente el coche eléctrico tan limpio y sostenible a nivel medioambiental?

Según se hace eco la versión digital del ABC, generar energía tiene un coste en términos de polución, aunque no se emitan contaminantes al impulsar el automóvil, salvo que sea mediante fuentes renovables. Las centrales de carbón que generan electricidad emitieron 41 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera en 2014 en España, lo que equivale a 22 millones de coches. Es aquí donde reside el debate ya que, según la opinión de Nick Molden, CEO de Emissions Analytics y Equa Index – empresa certificadora de emisiones – “en Europa y Estados Unidos la media de CO2 de un coche eléctrico es casi igual en términos de generación de electricidad, que un diésel”. ¿A qué se debe esta contaminación? Aseguran que se debe al uso de centrales de carbón, petróleo y gas en el mix energético.

Desde la Comisión Europea, Acción por el clima apuesta por una economía baja en carbono para el año 2050. Por lo tanto, para poder seguir por ese camino, el director general de GreenChem Iberia y responsable del Libro Verde del Diésel, Oriol Canut, considera que, hoy por hoy, la motorización diésel es “indispensable para cumplir con las exigencias europeas de descarbonización”.  Así, para el año 2020, “los fabricantes deberán obtener una media de emisiones de CO2 de 95g/km en todos los vehículos de su gama”, continúa Canut, asegurando, además que hoy en día los vehículos gasolina emiten de media un 20% más de dióxido de carbono que los diésel, por lo que el gasoil “debe jugar y jugará un papel importante en el mix de la oferta de los fabricantes”.

Queda mucho camino por recorrer…

Asimismo, Canut afirma que, de momento, “no hay una alternativa real, que sea 100% limpia y sostenible. Todos los vehículos dejan su huella de carbono, que mide el impacto medioambiental real: en cuanto se analiza globalmente todo su ciclo de vida, no hay grandes diferencias entre diésel, gasolina, e incluso coche eléctrico”.

A este respecto, el responsable del Libro Verde del Diésel asegura que “en el caso de los eléctricos, además, debemos tener en cuenta el nivel de CO2 que supone la producción y reciclado de coches eléctricos”. A esto se le añaden los problemas de autonomía de este tipo de vehículos –“muy limitada”- y la falta de red de puntos de recarga en España que, asegura, “no es suficiente para abastecer a un parque de vehículos eléctricos de gran envergadura”. Actualmente, según afirma Canut, en España existen puntos de recarga rápida para solventar emergencias, sin embargo, “estas cargas tienen una durabilidad menor y, lo que es peor, un abuso de esta opción puede acabar dañando la batería”.

Por un lado, hoy por hoy las emisiones de NOx de los motores diésel se han reducido en un 90% a lo largo de los últimos veinte años, según un estudio de la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos.

Por otro lado, la antigüedad del parque móvil es un factor relevante con respecto a la emisión de gases contaminantes. Según un estudio realizado por Anfac, asociación española de fabricantes de automóviles y camiones, 100 vehículos modernos contaminan menos que uno de los años 70, y responsabiliza al 20% más antiguo del parque móvil del 80% de la contaminación generada, lo que, según la asociación, demuestra que es un error meter dentro del mismo saco un propulsor moderno – bajo la normativa europea de emisiones Euro6 – con uno de épocas anteriores.