Pastillas y discos de freno: diseñados juntos para funcionar juntos…

Desde Ferodo, marca perteneciente a DRiV, analizan cómo las pastillas y los discos de frenos funcionan como un único sistema y, por eso, se deben sustituir como tal.

Se estima que los turismos actuales contienen unas 30.000 piezas individuales. Pero un vehículo moderno, en comparación con uno fabricado hace una década, se entiende mejor como un grupo de sistemas, cada uno de los cuales podría incluir decenas o incluso cientos de componentes diseñados para trabajar juntos para un rendimiento, fiabilidad y seguridad óptimas.

Por ejemplo, un sistema moderno de frenos incluye pastillas de freno, discos, cilindro maestro, conductos y manguitos de freno, líquido, propulsor, pinzas y pistones, módulo de control del sistema de frenos antibloqueo (ABS), sensores de velocidad de rueda y más. Y no hay que olvidar el pedal de freno en sí, que no sólo activa el sistema, sino que también transmite ciertas características de funcionamiento al conductor. Por tanto, desde Ferodo aconsejan pensar en el sistema de frenos como una unidad holística diseñada para funcionar con la máxima eficiencia en todas las situaciones de conducción.

Este sistema se parece mucho a los que aparecen en otras tecnologías de consumo, incluyendo ordenadores, teléfonos inteligentes e incluso bibliotecas de música elaboradas a partir de Internet. Introducir componentes o software deficientes en cualquiera de estos sistemas u objetos implicará que dejen de ir tan rápido o ser tan eficientes como antes.

Diseñados juntos para funcionar juntos

Las pastillas de freno y los discos son los componentes más comúnmente reemplazados del sistema de frenos. Esto se debe a que su función principal – detener el vehículo absorbiendo y disipando la energía cinética – se produce a través del desgaste gradual de sus respectivas superficies de funcionamiento.

Las pastillas de freno de alta calidad cuentan con materiales de fricción formulados para proporcionar una frenada segura, fiable, cómoda y silenciosa cuando se acopla con un disco de freno complementario. Por lo tanto, si las pastillas de freno y los discos del vehículo necesitan ser reemplazados, siempre es mejor seleccionar piezas que fueron diseñadas, fabricadas y probadas para funcionar juntas.

Comprender los riesgos

Actualmente es prácticamente imposible mantenerse al día de todas las marcas nuevas de piezas de freno. Si bien poder elegir es bueno, puede ser difícil para los profesionales y consumidores (en la actual economía sustentada en internet) distinguir entre piezas de calidad y aquellas mal diseñadas y que son potencialmente peligrosas.

Estos componentes están diseñados para una combinación perfecta cuando se instalan juntos, lo que ayuda a garantizar un asentamiento óptimo del material de fricción en la superficie del disco. Esto ayuda a su vez, a evitar la acumulación de capas desiguales de material en el disco, o desgaste desigual del disco, que puede dar lugar a una frenada no deseada, vibraciones del volante y ruido.

Si un disco presenta una metalurgia de mala calidad y un mecanizado deficiente, esto podría afectar negativamente a la disipación de calor, la durabilidad de la pastilla de freno y del disco, la sensibilidad en el pedal de freno, el ruido durante su funcionamiento y la seguridad.

Otros inconvenientes que presentan los discos de freno pueden incluir orificios de ventilación demasiado anchos. Desafortunadamente, es posible que los discos no se enfríen de manera eficiente, lo que podría conducir a un «desvanecimiento del freno» inducido por el calor y un desgaste acelerado de la pastilla de freno. En situaciones extremas, el calor excesivo puede incluso causar fallos en otros componentes de los retenes de rueda y, en el peor de los casos, incendios en los mismos, o el colapso del sistema de frenado.

Incluso si un disco de freno de menor calidad tiene un aspecto similar a un producto de calidad, puede haber diferencias de diseño que pueden degradar profundamente la seguridad y el rendimiento. Por ejemplo, Ferodo asegura que cada uno de sus discos de freno premium cuenta con celdas de enfriamiento con formas precisas y espaciadas, diseñadas para adaptarse a los requisitos de frenado exclusivos del vehículo. “Los discos de baja calidad a menudo tienen menos celdas de enfriamiento, formas de celdas menos eficientes y/o espaciado inadecuado, que puede dar lugar a altas temperaturas de funcionamiento”, señalan.

El sistema de frenado de un vehículo tiene un propósito general: ayudar a mantener seguros a los conductores, pasajeros y a otros automovilistas.

Mientras que muchos instaladores y consumidores entienden y aprecian el papel que juegan las pastillas de freno, a menudo no recuerdan que cada frenada requiere la correcta interacción entre pastillas y discos de freno. Por eso, Ferodo recomienda que las pastillas y los discos de freno se cambien como un sistema único, sin comprometer el rendimiento, la durabilidad y el valor de fondo de ambas piezas.

Melett

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Compartir
Artículo anteriorGiti Tire lanza 13 nuevos tamaños de su GT Radial 4 Seasons
Artículo siguienteEstabilización de tensión al cambiar la batería

¡Suscríbete a nuestro newsletter!