Primeras sanciones a talleres por incumplir el registro de trabajadores

En el primer mes desde que entrara en vigor la obligación de registrar la jornada laboral de los trabajadores, la Inspección de Trabajo ya ha abierto las primeras diligencias sancionadoras a talleres de automóviles...

Ya ha pasado el primer mes desde que entró en vigor el pasado 12 de mayo el registro obligatorio de la jornada laboral de los trabajadores, establecido en el Real Decreto-ley 8/2019 de 8 de marzo, de medidas urgentes para la protección social y de lucha contra la precariedad laboral en la jornada de trabajo.

En lo que llevamos de primer mes, la Inspección de Trabajo ya ha abierto las primeras diligencias sancionadoras a talleres de automóviles.

Por este motivo, Conepa (Federación Española de Empresarios Profesionales de Automoción) está realizando una campaña con el fin de recordar a los talleres la obligatoriedad de cumplir con este registro de control de la jornada laboral, según determina el Real Decreto.

El registro es obligatorio para todos

La importante novedad que se introducía en el citado texto legal es la obligación, por parte de la empresa, de llevar a cabo un registro de la jornada laboral, que deberá incluir el horario concreto de inicio y finalización, y la suma horaria total mensual, a partir del pasado 12 de mayo.

Tal y como informa la federación, este control se debe aplicar a todos los trabajadores con contrato laboral convencional sometidos al Estatuto de los Trabajadores. A excepción de los autónomos y las personas con contrato de alta dirección.

Asimismo, los talleres deberán conservar los registros de jornada durante cuatro años y mantenerlos a disposición de las personas trabajadoras, de sus representantes legales y de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

Además, Conepa ofrece unos modelos para ayudar a cumplir con dicha obligación a las empresas que no dispongan de otro método de hacerlo.

La federación también hace hincapié en que el registro se deberá hacer al día y no a posteriori (es decir, no sirve la previsión de lo que hay que hacer, sino la realidad de lo que se ha hecho cada día).