PSA y Michelin quieren acelerar el vehículo de hidrógeno en Europa

Ambas compañías se alían para acelerar la llegada de este tipo de vehículos en Europa. Ahora, ya cuentan con la aprobación de la Comisión Europea para iniciar la actividad de Symbio, una alianza estratégica que desarrollará motores de hidrógeno para automóviles.

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El hidrógeno va avanzando a tímidos pasos. Y el último lo han dado PSA y Michelin, aliadas desde el pasado mes de marzo para acelerar el coche de hidrógeno en Europa, que ya cuentan con la aprobación de la Comisión Europea para iniciar la actividad de Symbio, una empresa conjunta que queda participada entre ambas compañías y que desarrollará motores de hidrógeno para vehículos. Así, Symbio -tecnológica perteneciente a Michelin- quedaba participada al 50% por PSA a través de su filial Faurecia, especializada en componentes de automóviles.

Desde el anuncio de su alianza, a PSA y a Michelin sólo les faltaba la aprobación de la CE, que daba luz verde a esta unión la semana pasada, después de comprobar que no infringe las leyes de competencia europeas, tal y como informa el medio digital Motorpasión.com.

De este modo, Symbio pondrá el foco en las mecánicas de pila de combustible, tanto en lo referente al desarrollo de motores y tanques de hidrógeno, como a la producción y distribución de los mismos. Asimismo, dichas mecánicas estarán dirigidas a vehículos pesados y ligeros de transporte (camiones, autobuses, furgonetas) y a automóviles.

Asimismo, la actividad de esta entidad incluirá, aparte de la investigación y desarrollo de mecánicas de hidrógeno, su vinculación con servicios digitales. En un comunicado recogido por el medio digital, ambas entidades expresaban la importancia del hidrógeno como alternativa de electromovilidad, sobre todo en aquellos vehículos que demandan mayor autonomía.

Pese a que las marcas europeas están dando prioridad a mecánicas eléctricas de batería y a la hibridación, PSA y Michelin recordaban que las mecánicas de pila de combustible han sido señaladas por la Unión Europea como una de las seis tecnologías más importantes de interés común para el Viejo Continente (África, Asia y Europa).

Este paso adelante de PSA y Michelin con respecto a este tipo de mecánica en clave eco se suma a otros movimientos recientes como el del operador de viajes de larga distancia FlixBus que, en colaboración con la tecnológica germana Freudenberg, incorporará a su flota autobuses de hidrógeno en Alemania. O la empresa de transporte DHL alemana que ha confirmado que sumará a sus filas en 2020 un centenar de furgonetas de pila de combustible para el reparto de mercancías.

Infraestructura deficitaria, baja rentabilidad y oferta muy reducida

No obstante, a pesar de sus ventajas en términos de usabilidad en comparación con los eléctricos enchufables (tiempo de repostaje similar a la combustión, mayor autonomía, eliminación de la necesidad de un enchufe en el hogar…), el hidrógeno presenta diversos inconvenientes en la actualidad.

Por un lado, posee una infraestructura aún deficitaria en el caso de Europa y una oferta de vehículos aún muy reducida, debido a que, más allá de los asiáticos, los fabricantes automovilísticos no acaban de dar el paso hacia su apuesta por el hidrógeno.

Otro de las desventajas que se encuentran es su baja rentabilidad, derivada del elevado coste de su proceso de extracción y que se refleja en el precio del hidrógeno como combustible (el coste por kilo está cercano a los diez euros). Sin embargo, recientemente, se ha presentado un proceso de extracción, haciendo uso de pozos de petróleo, que podría disminuir su coste en un 75%: entre 0,9 y 45 céntimos por kilo.

Aplazando el hidrógeno

Como se ha mencionado anteriormente, los fabricantes automovilísticos europeos están posponiendo su apuesta por la pila de combustible. Es el caso, por ejemplo, de Volkswagen que hace poco ha expresado su postura al respecto de esta tecnología: “El hidrógeno sólo será una opción competitiva en la próxima década. Primeramente para camiones, barcos y aviones, y más especialmente para reemplazar combustibles fósiles en procesos industriales”, declaraba Herbert Diess, CEO del grupo germano.

Asimismo, Diess sentenciaba que “sólo será una opción si se puede producir con energía 100% renovable”, en referencia a que los métodos de extracción actuales no son lo limpios que debieran, aunque ello no ha supuesto ningún impedimento para las mecánicas eléctricas puras (reciclaje de las baterías, electricidad no siempre producida con energías renovables…).

De momento, hoy en día, sólo unos 11.000 vehículos de hidrógeno circulan por el mundo y, en el caso de España, sólo se comercializa un modelo de pila de combustible, el Hyundai Nexo. No obstante, Toyota ha presentado recientemente un adelanto de la segunda generación del Mirai, un modelo que sólo se comercializa en Alemania en el caso de Europa por 79.000 euros. En Japón consideran al hidrógeno como la alternativa de futuro más viable, por lo que las marcas locales sí están apostando fuerte por esta tecnología.