¿Puede el reciclado de neumáticos ayudar a evitar la proliferación de mosquitos?

Desde TNU, sistema integrado de gestión de neumáticos fuera de uso, advierten que con frecuencia los mosquitos se reproducen en el interior de las cubiertas de los neumáticos abandonados a la intemperie. Por tanto, es fundamental hacer un reciclado adecuado…

Según TNU (Tratamiento de Neumáticos Usados), la respuesta es sí. Y es que al parecer, con bastante frecuencia, los mosquitos -vector de enfermedades tanto al ser humano como a los animales- se reproducen en el interior de las cubiertas de los neumáticos abandonados a la intemperie. Tras una lluvia torrencial, los neumáticos viejos acumulan agua, es entonces cuando los mosquitos ponen sus huevos en las paredes de caucho, y sólo tardarán en desarrollarse y convertirse en adultos de diez a catorce días.

De hecho, los expertos de la OMS (Organización Mundial de la Salud) señalan que muchas enfermedades como el dengue, el chikungunya y el virus del Nilo provienen fundamentalmente del mosquito tigre, el cual, aseguran, entra en Europa en muchas ocasiones a causa del tráfico de neumáticos usados procedentes del Sur de Asia.

De este modo, “barcos cargados de neumáticos usados desembarcan regularmente en puertos de todo el mundo, transportando involuntariamente larvas de mosquitos tigre”, apuntan desde TNU. Esta situación favorece la invasión biológica de especies no autóctonas en lugares insólitos, originando disfunciones ecológicas y problemas sanitarios como el reciente brote del virus del Nilo occidental en Andalucía. Por tanto, el sistema integrado de gestión hace hincapié en que “reciclar neumáticos no supone sólo preservar el medio ambiente, también supone cuidar de la salud de las personas”. Así, aseguran, “su correcta gestión, tratamiento y reciclado es una forma de prevenir estas peligrosas plagas de mosquitos, repercutiendo directamente en el bienestar de nuestra sociedad”.

Cada año se reciclan en España cerca de 300.000 Toneladas de Neumáticos Fuera de Uso. TNU se encarga de gestionar su recogida para su posterior tratamiento. Tras ser recogidos se clasifican, entre los que se pueden renovar (proceso de recauchutado) y los que no. En el caso de no poder renovarse, estos van a plantas de reciclado donde se extraen y separan sus distintos componentes (caucho, fibra textil y acero), que se recuperan para nuevos usos. Siguiendo las 4R: Reducir, Reutilizar, Reciclar y Recuperar, se aprovecha el 100% de los neumáticos que se procesan, siendo un ejemplar modelo de economía circular.