¿Qué consecuencias puede traer que los inyectores tengan carbonilla?

La aparición de carbonilla en los inyectores es peor de lo que se puede imaginar. Servicio Alemán explica las consecuencias que puede tener este problema.

En este artículo, Servicio Alemán, empresa dedicada a la reparación de automóviles y el alquiler de vehículos, explica de qué manera puede afectar a un coche la aparición de carbonilla en los inyectores y qué consecuencias puede traer.

Para qué sirven los inyectores

¿Qué es un inyector?

Los inyectores entraron en vigor en los coches de gasolina en la década de los 90 para reducir las emisiones contaminantes que provocaban los carburadores. En el caso de vehículos diésel, siempre se ha requerido este sistema para la inyección directa en la cámara de combustión.

Por lo tanto, los inyectores son fundamentales para que se produzca la explosión del combustible en el cilindro del motor y éste funcione. Se comportan como electroválvulas capaces de abrirse y cerrarse una infinidad de veces de forma precisa al pulso eléctrico que los acciona, sin fugas ni escapes de carburante.

Cómo funciona un inyector

El sistema de inyección consta de una bomba que es capaz de inyectar distintas cantidades de combustible, a diferentes presiones. El cuerpo de inyectores impulsa el combustible al conducto de admisión o a la cámara de precombustión, haciéndolo de forma pulverizada, es decir, tipo spray, así el combustible se distribuye de manera homogénea dependiendo del régimen de funcionamiento de nuestro motor.

El tipo de inyección puede ser: directa o indirecta. En la inyección directa, los inyectores meten el combustible directamente en la cámara de combustión.

En la indirecta, si el motor es de gasolina, se mezcla el combustible con el aire en el colector antes de que llegue a la cámara de combustión.

En los motores diésel, el gasoil se introduce en una cámara anterior a la culata y queda liberado por pequeños orificios en el cilindro.

Tipos de inyectores

Hay dos tipos de clasificaciones diferentes con respecto a los inyectores. Una según el modo de accionamiento y otra, en función del tipo de sistema de inyección.

Atendiendo al modo de accionamiento se diferenciarán entre inyectores mecánicos e inyectores electrónicos. Los mecánicos se utilizaban en los motores diésel hasta la aparición del sistema de inyección “common rail”.

Los electrónicos, son los más usados en los motores de gasolina (actualmente también en los motores diésel), y permiten mayor precisión en el aporte de combustible pues cuentan con múltiples sensores.

Con respecto al sistema de inyección, encontramos inyectores abiertos e inyectores cerrados o “de orificios”. Los abiertos se usan en motores con recámaras de combustión mientras que los cerrados son montados en sistemas de inyección directa.

Carbonilla en los inyectores

Con el paso del tiempo, algo muy común es la obstrucción de los orificios de salida del inyector. Estos agujeros, son extremadamente pequeños, y aunque el sistema de inyección cuenta con un filtro de combustible para retener las impurezas, si se utilizan combustibles de baja calidad.

Si se apura a menudo la reserva del depósito, es posible que algunas de estas impurezas, acaben en los propios inyectores y a la larga se produzcan depósitos de carbonilla que pueden llegar a taponarlos.

Si los orificios del inyector están taponados, el combustible no saldrá pulverizado y la mezcla no arderá de manera adecuada. Por lo tanto, se perderá potencia y aumentarán las emisiones y el consumo.

Recuerda, un inyector obstruido ocasiona que un cilindro deje de funcionar y esto hace que haya menos potencia en el motor.

Descarbonizar los inyectores

La carbonilla se va acumulando rápidamente en el motor y en las piezas involucradas en el proceso de combustión y evacuación creando obstrucciones, fallos difíciles de detectar, de resolver y muy a menudo costosas averías.

Si pusiéramos un ejemplo para explicar lo que hace la carbonilla podríamos compararlo con los efectos que produce el colesterol en las arterias del corazón: una obstrucción de los conductos que provoca la pérdida progresiva de prestaciones, pérdida de potencia del motor, aumento del consumo, averías costosas, etc…

Antes de cambiar las piezas prueba a descarbonizar el motor, ya que la carbonilla, es en gran parte la causante de muchos problemas.

Gracias a la máquina descarbonizadora, la carbonilla ya no es un problema, ya que consigue en tan sólo 30 minutos una limpieza profunda y duradera, que proporcionará mayor potencia reduciendo consumos y contaminación.

Desde la empresa afirman que todo esto se obtiene sin el uso de ningún consumible y con un coste reducido para el taller. Esta máquina está ya en más de 300 puntos autorizados de descarbonización en España.

En Ourense, Servicio Alemán es Taller Autorizado y disponen de la única máquina de “Descarbonizadoras” en la provincia.