¿Qué diferencia a los sistemas de transmisión manual automatizada?

ZF Aftermarket busca poner en valor sus sistemas de transmisión manual automatizada, analizando las diferencias que existen con las transmisiones manuales que pueden tener efectos en el embrague durante la reparación.

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El especialista en embragues ZF Aftermarket destaca el papel que tienen los sistemas de transmisión manual automatizada (ASG o AMT) en la actualidad, los cuales surgen como una alternativa a las transmisiones automáticas con convertidores de par hace unos veinte años. Se basaba en la transmisión manual convencional en un diseño de contraeje que incluía un embrague seco y estaba equipado con actuadores hidráulicos o eléctricos que operaban el embrague y cambiaban de marcha.

De este modo, la marca de coches Smart se encargó de equipar el 100% de las dos primeras generaciones de su vehículo biplaza con esta variante de accionamiento, modelos que fueron fabricados entre 1998 y 2015, cuya producción había superado los 1,7 millones a principios de 2015. Fabricantes como Citroën, Dacia, Renault, Iveco e incluso Volkswagen también optaron por equipar sus vehículos con el ASG.

Diferencias con las transmisiones manuales

No obstante, existen algunas diferencias que deben ser tenidas en cuenta entre las transmisiones manuales y las transmisiones manuales automatizadas ya que esto puede tener efecto en el embrague durante una reparación.

Tal y como explican desde la compañía alemana, que cuenta con piezas de recambio bajo su marca SACHS para muchos vehículos con ASG en su cartera, los embragues automatizados son estables y menos propensos a errores, debido a que la interacción se realiza por un actuador controlado electrónicamente. De esta manera, conducir a una velocidad demasiado baja también se evita con el cambio automático de marchas.

Sin embargo, los embragues automatizados también se desgastan o se producen efectos secundarios como una separación incompleta. Por lo que, aseguran, la correcta instalación de la pieza de repuesto es decisiva para la comodidad de conducción y la vida útil de esta, ya que el accionamiento electrónico funciona de acuerdo con los parámetros fijos. Si los valores de salida, según los cuales funciona la unidad de control, no son correctos, esto puede resultar en un comportamiento inicial no deseado.

Antes de instalar las piezas…

ZF Aftermarket ofrece algunos consejos para antes de la instalación del embrague asegurando que en ocasiones excepcionales, las piezas de repuesto pueden sufrir daños leves durante el transporte, lo que podría provocar un mal funcionamiento del coche y dar lugar a que tenga que ser desmontado de nuevo. Desde la compañía recomiendan que se realice una inspección a conciencia de todos los componentes antes de la instalación. Y, además, prestar especial atención al impacto lateral mediante un comprobador de alabeo. “Si se supera el valor límite de 0,5 milímetros, el mecánico debe eliminar el alabeo del disco del embrague con la ayuda de una horquilla de enderezamiento”, explican desde ZF.

A parte del embrague en sí, también pueden producirse daños en el actuador. Estos componentes sólo pueden ser reemplazados en su totalidad, pero esto requiere poco esfuerzo. Sólo hay una conexión eléctrica con el vehículo.

Nota importante: Para algunos modelos, el taller tiene que ajustar la precarga del actuador por balance de resorte. Para otros vehículos, el taller debe aprender primero a utilizar el dispositivo de diagnóstico, por lo que la unidad de control de transmisión determina el punto de rectificación del embrague.