¿Qué es necesario revisar en un mantenimiento preventivo?

Según estudios de la Dirección General de Tráfico (DGT), la mayoría de los accidentes de tráfico podrían haberse evitado si se hubiera llevado a cabo un correcto mantenimiento del coche. Por eso, desde la red de talleres de mecánica rápida del automóvil Confortauto Hankook Masters analizan cada uno de los componentes que se deben revisar en un mantenimiento preventivo en el taller.

Un mantenimiento preventivo a tiempo puede evitar graves consecuencias para el conductor de un vehículo en carretera. Y es que, según estudios de la DGT, la mayoría de los accidentes de tráfico podrían haberse evitado si se hubiera llevado a cabo un correcto mantenimiento del coche. Por eso, desde la red de talleres de mecánica rápida del automóvil animan a los talleres a asesorar a los usuarios para detectar posibles anomalías en el funcionamiento del vehículo y así acudir a realizar un chequeo de sus puntos vitales de forma periódica.

En este sentido, los elementos clave de la mecánica del coche que se deben inspeccionar puntualmente en un mantenimiento preventivo son los siguientes:

Batería

Si el estado de la batería no es el adecuado, podría comprometerse la seguridad del conductor. Se estima que el 90% de los fallos de los coches se deben a deficiencias en el sistema eléctrico, y que aproximadamente el 40% corresponden a problemas de la batería, muchas de esas averías se pueden prevenir siempre y cuando se realice un mantenimiento continuo y revisiones periódicas. Esto evitará que se descargue inesperadamente y alargará su tiempo de vida útil.

Luces

Para mantener el sistema de iluminación y señalización en óptimas condiciones, es conveniente comprobar el buen funcionamiento de todas las luces (posición, cruce, carretera, freno, marcha atrás, intermitentes y antinieblas) y mantener su superficie exterior libre de barro y suciedad. Asimismo, verificar que no haya ninguna irregularidad con los faros del coche, como una bajada en la intensidad o una mala alineación de los mismos.

Filtros

Es importante que cada uno de los filtros del vehículo (aceite, aire, combustible y habitáculo) esté libre de suciedad y partículas para que el coche no sufra desgastes prematuros. Al ser los encargados de evitar que lleguen todo tipo de impurezas al motor, su buen estado es fundamental para que cada uno de ellos realice su función de forma adecuada. Los filtros en mal estado pueden provocar desde averías en el motor hasta desagradables incomodidades en el interior del vehículo.

Frenos

El sistema de frenos es uno de los principales elementos de seguridad activa del vehículo. Junto a los neumáticos y los amortiguadores, los frenos completan el “Triángulo de seguridad”. Estos tres sistemas están estrechamente relacionados entre sí, de tal manera que el mal funcionamiento de uno de ellos también afecta al rendimiento de los otros. Para que el sistema de frenos funcione siempre de forma adecuada, es necesario mantener los discos y las pastillas en perfectas condiciones, ya que estos son materiales de fricción que se van desgastando con el uso y por ello requieren un mantenimiento y sustitución periódica. Algunos de los síntomas de averías del sistema de frenado pueden ser ruidos o vibraciones al frenar, el pedal de freno se hunde, está muy duro o pierde capacidad de frenado recorriendo más distancia de lo normal.

Neumáticos

Se debe comprobar si los neumáticos no tienen el aire suficiente o si la goma está desgastada. Desde Confortauto Hankook Masters recomiendan tener en cuenta la presión recomendada por el fabricante, ya que circular con la presión adecuada reduce el riesgo de dañarlos y aumenta su vida útil. También es importante comprobar con regularidad el desgaste y la profundidad. Para garantizar el máximo agarre y tracción, la profundidad del dibujo de los neumáticos no debe superar los 1,6 milímetros (límite legal establecido), siendo aconsejable su cambio cuando la profundidad sea inferior a 3 milímetros.

Amortiguadores

Diversos factores afectan progresivamente a su correcto funcionamiento: el estado de la carretera, la carga del vehículo, el kilometraje, así como el frío, el calor y la humedad. Por tanto, si los amortiguadores se encuentran desajustados, el coche no se adaptará bien al asfalto, lo que ocasionará que, en determinadas situaciones, los neumáticos pierdan el contacto con la carretera, provocando un desgaste prematuro o desigual del neumático y un menor agarre que haga la conducción insegura.

Correa de distribución

Esta pieza merece especial atención por su importancia en el engranaje interno del motor, puesto que su mal funcionamiento puede generar un efecto dominó y afectar a otras partes del mismo. Además, su rotura puede ocasionar una grave avería en el motor. La mejor previsión es reponerla en base a los plazos aconsejados por el fabricante e incluso cambiarla preventivamente. La duración estimada de la correa de distribución está establecida en el libro de mantenimiento del coche, donde se recomienda un kilometraje máximo.

Lubricante

Además de sustituirlo cuando indique el fabricante (entre 5.000 y 30.000 kilómetros, según modelo), hay que revisar su nivel con frecuencia (al menos una vez al mes y siempre antes de un viaje largo). Si el nivel es bajo, cambiar el aceite. Los vehículos más antiguos, por lo general, consumen más lubricante de lo esperado, por lo que conviene hacer el cambio cada menos kilómetros.

Refrigerante

Un exceso de temperatura podría fundir los pistones e incluso desencadenar una peligrosa explosión interna. El refrigerante está compuesto, habitualmente, de agua destilada y anticongelante concentrado, que también se encarga de que el líquido no se congele y estropee el circuito en invierno. En definitiva, el refrigerante debe tener una temperatura de ebullición muy alta y una temperatura de congelación baja, aparte de propiedades anticorrosivas y antiincrustantes. Conviene comprobar su nivel con regularidad y reponerlo cuando sea necesario.

Limpiaparabrisas

Tener una buena visibilidad al volante es crucial, por tanto, los limpiaparabrisas deben estar limpios, así como las gomas de las escobillas tienen que estar en perfecto estado. Algunos factores que juegan en contra de las escobillas de los limpiaparabrisas -que son de goma- son los cambios bruscos de temperatura, las largas exposiciones al sol y el paso del tiempo. Así, es normal que se deterioren, se deforme la goma o se endurezca el caucho. Por ello, desde la red de talleres aconsejan cambiar las escobillas cada seis meses.

Sistema de escape y catalizadores

Los elementos del sistema de escape son piezas que se deben cambiar periódicamente, una vez que presentan fatiga o deterioro en su funcionamiento. En caso de no hacerlo a tiempo, el vehículo -además de no funcionar correctamente- consumirá más carburante y aumentará las emisiones de CO2. Es importante realizar una revisión regular de todos los componentes del sistema de escape de un vehículo, ya que su buen funcionamiento repercutirá directamente en la seguridad vial y en el medio ambiente.

Con el objetivo de contribuir en favor de la seguridad vial, Confortauto Hankook Masters ha lanzado una batería de ofertas bajo la promoción Plan Previene y Ahorra con el fin de facilitar la puesta a punto de todos los componentes del vehículo, revisiones visuales de seguridad gratuitas de los puntos vitales, y cheques regalo y ofertas en operaciones básicas.