Qué hay que saber de las transmisiones centrales

GKN Automotive da a conocer lo que hay que tener en cuenta de las transmisiones centrales.

Cuando el sistema de transmisión, o la transmisión central montada en automóviles o en vehículos ligeros falla o se daña, los talleres normalmente pueden optar por diferentes opciones, o la sustitución de la pieza dañada por la misma comprada al constructor, siendo esta una solución de coste más elevado, o bien buscar una alternativa fuera del mercado del constructor, o ante la dificultad de evaluar la avería realizar una reparación parcial del sistema y de calidad no asegurada.

Para garantizar una reparación fiable y de calidad, el primer paso es realizar una evaluación sólida de la calidad de cualquier transmisión central. Las fuerzas de rotación son sólo una parte de las fuerzas dinámicas ejercidas en una transmisión. Mientras el vehículo está en marcha la transmisión y la carcasa del diferencial en el eje de transmisión están en constante movimiento, lo que significa que el espacio longitudinal y el ángulo de difracción cambian todo el tiempo. Esto es particularmente intenso en los diferenciales no suspendidos, los cuales se usan con frecuencia en los ejes con apoyo en viga de las furgonetas o vehículos todo terreno. En este último tipo, los todoterreno, también suelen estar expuestos a cargas de alto impacto, es decir, este tipo de vehículos tienen más probabilidades de sufrir daños en la transmisión. Las uniones y los acoplamientos de la transmisión también deben configurarse cuidadosamente para unas condiciones de uso específicas, a fin de garantizar una funcionalidad adecuada y fiable, y un funcionamiento óptimo a largo plazo.

Además de revisar las juntas y los acoplamientos durante la sustitución de la pieza, también se debe prestar atención a la trasmisión en sí misma. Los pesos de muchas transmisiones que se ofrecen en el mercado aftermarket, no cumplen con las especificaciones técnicas. Un peso más elevado que el de la original conlleva varias desventajas. Un peso mayor somete a los rodamientos que guían la transmisión a cargas de fuerza excesivas. Esto no sólo puede provocar daños prematuros en los rodamientos, sino que también puede generar vibraciones que provoquen ruidos en conducción.

Según afirma GKN Automotive, no sólo cumplen con los requisitos de peso, sino que también garantizan las mismas características de funcionamiento en términos de suavidad. Esto ha sido posible al reducir en un 78% el material usado en las pesas de equilibrado y realizar un nuevo método de unión usando un proceso de alta precisión. La necesidad general de reducción de peso en la ingeniería de vehículos también está provocando que las transmisiones se vuelvan considerablemente más ligeras. El diseño optimizado en las transmisiones consigue que su funcionamiento sea silencioso y fiable esto requiere de grandes demandas de ingeniería y materiales específicos además de un conocimiento sólido en primer equipo. En conclusión: en vehículos modernos, el cumplimiento de las características de calidad antes mencionadas es el principal requisito para poder realizar una reparación sin problemas.

Seguridad anticolisión

Otro aspecto importante que a menudo se pasa por alto cuando se trata de transmisiones son las características anticolisión. Por ejemplo, un mayor peso producido por diferentes espesores en las paredes de los tubos de la transmisión puede alterar la estabilidad de la transmisión central de tal manera que las masas en aceleración más elevadas se transfieran sin control durante una colisión. Esto puede comprometer las características de compresión y rotura preestablecidas de la transmisión. Las posibles consecuencias son que, en caso de accidente, los pasajeros pueden verse sometidos a fuerzas mucho mayores, incluida, en el peor de los casos, una posible entrada de la transmisión en el interior del vehículo. Las medidas de seguridad existentes y la seguridad pasiva mejorada son soportadas por la tecnología de bolas de GKN Automotive. Una característica de este tipo de tecnología es una disposición longitudinal de rodamientos de bolas, que permite un recorrido de interno de más distancia y de una respuesta rápida para acortar el eje y evitar más daños y problemas a los ocupantes del vehículo.