¿Qué pasa con la escasez de piezas que amenaza el sector?

En un nuevo vídeo para Serca, Juan Francisco Calero aborda la escasez de piezas en la industria de la automoción y cómo el automóvil del futuro va a seguir necesitando de mucho recambio, pero cada vez más, relacionado con la electrónica.

El experto divulgador Juan Francisco Calero, en un nuevo vídeo para Grupo Serca, habla sobre cómo la electrificación traerá consigo una considerable reducción de piezas, aunque la industria del automóvil sigue trabajando en pequeñas modificaciones cada vez más numerosas y frecuentes que dificultan hacer un seguimiento de estas referencias.

“No sólo hablamos de la gran escasez de microchips o semiconductores que existe en el sector, que está retrasando la producción de los vehículos. Sino que hablamos de escasez de piezas en general, no sólo en el sector de la automoción. Está ocurriendo en todos los sectores industriales debido, entre otras cosas, a la logística que viene de Asia y de la que dependemos enormemente para muchas de las piezas y componentes que se montan en los coches”, explica Calero.

Esta escasez que estamos viendo ahora, esperamos que para el próximo año se haya resuelto, achancándola a algo puntual. Pero ¿qué pasa con la escasez de piezas que viene?

Para el experto divulgador, la escasez de componentes pasa por el eléctrico: “El automóvil eléctrico tiene muchas menos piezas que uno convencional, y es cierto que las operaciones de mantenimiento y reparación que se hacen en estos vehículos no sólo se refieren al sistema de propulsión eléctrica sino a otras piezas que tiene el coche embarcadas en lo referido a tecnología de comunicación y de seguridad activa”, señala.

Y es que todo esto, en un futuro, va a derivar en que cuando los automóviles se tengan que reparar en los talleres van a tener una hoja de mantenimiento y servicio con una facturación superior a la que tienen ahora. “Vamos hacia un modelo de taller-laboratorio en el que el conocimiento será el gran valor añadido por encima de cualquier otro tipo de componenda que se pueda hacer con el precio de la pieza”, continúa Calero.

“Hoy en día los coches están empezando a perder piezas que tradicionalmente podían provocar problemas. Están cambiando cuáles son los productos que más valor tienen dentro de un automóvil y eso puede marcar la diferencia en el tipo de negocio que acabemos teniendo o cómo sea nuestro taller. Es decir, si tenemos un taller que sólo atienda automóviles antiguos o si tenemos un taller con capacidad para diagnosticar un sistema de inyección diésel o gasolina de última generación, y especialmente, las cosas nuevas que vienen como los sistemas de asistencia a la conducción ADAS, que no sólo necesitan un cambio en caso de sufrir un golpe o un accidente, sino también una recalibración en muchos casos”, especifica Juan Francisco Calero en el vídeo para Serca.

¿La desaparición de las cajas de cambio?

Asimismo, en el contexto de escasez de piezas en el sector del automóvil, Calero asegura que uno de los elementos del vehículo que está empezando a desaparecer son las cajas de cambio manuales. Y es que, señala, “estamos virando a toda velocidad hacia las cajas de cambio automáticas. Se trata de un cambio de paradigma total, ya que las cajas de cambio automáticas tienen diferentes dinámicas de funcionamiento, de mantenimiento y de reparación”.

Además, continúa, “al entrar en juego la electrificación y los motores eléctricos, muchas de las marcas automovilísticas están ahorrándose ese componente porque un motor eléctrico o varios motores eléctricos combinados pueden hacer perfectamente la función de la caja de cambios, aumentando además la eficiencia del vehículo, que es en lo que se están centrando todos los fabricantes para poder cumplir la normativa anticontaminación”.

Para el experto divulgador, uno de los cambios más relevantes con respecto a este tema es todo lo relacionado con la hibridación de los vehículos. ¿Por qué? “Porque, aunque el automóvil traiga una batería pequeña, estamos hablando de una batería de acumulación de litio, de un motor eléctrico y de un sistema electrónico que lo gobierna todo y que además está conjugado con un coche que tiene un motor de combustión”.

Por eso, Calero asegura que, teniendo claro que la industria pasa por la parte del sistema de propulsión y por la parte del sistema de seguridad, “los talleres estarán preparados para todo lo que viene, para todos estos cambios que son los que no sólo traen el volumen al taller sino también el valor añadido que le va a permitir adquirir en el futuro”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Compartir
Artículo anteriorSiauto se aleja del conflicto: «Buscamos negociar, no la guerra»
Artículo siguienteCarlos G. Pozo: «Los galos de la carrocería toman la alternativa»

¡Suscríbete a nuestro newsletter!