¿Seremos en el futuro los herreros del pasado?

Se avecinan muchos cambios, pero podremos adaptarnos…

NEXT

NEXT es el departamento de Grupo Serca que aúna los servicios de gestión, formación y consultoría para sus redes de talleres, SPG y Profesional Plus. Uno de sus departamentos es Sercaula, enfocado en la formación, donde se realizan no sólo formaciones dirigidas a los talleres sino que también los socios reciben diversos cursos especializados. En este caso el encargado de este artículo es Alfonso Ramírez, técnico formador miembro del departamento NEXT Sercaula.

Tenemos ante nosotros grandes cambios en la movilidad y con ello en la automoción. Quizás estemos ante una nueva revolución.

Predecir cómo será en el futuro a corto o largo plazo, ya no del taller sino del sector en conjunto, es una tarea hoy bastante ardua y complicada. No hablamos solamente del cambio en el automóvil, hablamos de cambios en la movilidad y, en los usos y hábitos en desplazamientos.

Los retos que vendrán nada tienen que ver con los cambios o la evolución que hemos ido superando años atrás. Pero tenemos la suerte de qué al gran reto al que nos enfrentaremos será lento, muy lento.

En parte gracias a la pequeña tasa de renovación del parque automovilístico en este país con más de 10 años de uso por vehículo.

En muchas ocasiones anteriores la velocidad de adaptación o la anticipación fueron un punto clave para superar retos pasados pero, la velocidad en este caso parece que no será un factor determinante para nuestro sector.

Todo parece apuntar que nos podremos permitir estudiar con relativa calma la situación y avanzar poco a poco, pero seguros.

¿Pero cuáles serán esos nuevos retos o esos grandes cambios?, ¿cómo podremos detectar las nuevas oportunidades?, ¿quién o quiénes podrán afrontar estas nuevas oportunidades?

Cambios en los vehículos por su tecnología

Imagen 1

Si me preguntan si en el futuro serán todos los vehículos eléctricos diré que no. Si me preguntan si los vehículos seguirán moviéndose con Gasolina / Diésel o incluso Gas diré que no. Si me preguntan si el futuro es el Hidrógeno también diré que no. ¿Entonces? Si me preguntaran, diría que posiblemente convivirán varias tecnologías al mismo tiempo, y que usaremos la tecnología que se adecue mejor a cada necesidad e incluso en cada momento. Adecuada para el usuario y, desde un prisma práctico, económico y sostenible. Ni todo será blanco ni todo será negro, durante un largo periodo estaremos en una escala de grises hasta que seguramente, encontremos la tecnología “definitiva”. En este caso para el taller será de gran valor pertenecer a un grupo ya que adaptarse a esa escala de grises será más fácil.

Pero como decimos, estos cambios serán poco a poco. Aún queda por desarrollar más estas nuevas tecnologías y las infraestructuras necesarias para ser productos reales que cumplan con las necesidades actuales del mercado.

Cambios en el tipo de vehículo

Hablando de automóviles, los vehículos habituales son de 4 y 5 plazas, algunos de 7, deportivos 2+2, monovolumen familiares, los SUV tan de moda, etc. Pero veremos cómo aparecen poco a poco nuevos tipos de vehículos, nuevos formatos que den una mejor respuesta a las necesidades de movilidad.

Es en las grandes ciudades donde ya podemos ver como otros tipos de vehículos pasan a ser parte de esa movilidad urbana.

Cambio del perfil de propietario del vehículo

Existen muchas y diferentes necesidades en cuanto a movilidad y transporte y, seguramente exista una solución tecnológica adecuada a cada necesidad. Hablando de distancias por ejemplo, movilidad urbana, movilidad o transporte interurbano corta y larga distancia. También varían las necesidades según los distintos tipos de usuarios, distintas necesidades de volumen, peso o pasajeros, ocio o trabajo, etc.

El hecho de no ser propietario de un vehículo, y de no tener que decidir por ejemplo, entre adquirir un coche utilitario para ir a trabajar o un vehículo familiar para el tiempo de ocio, puede hacer que disfrutemos de las dos cosas y…. muchas más.

El mercado ya está cambiando y una gran parte de los usuarios ya no son o no desean ser los propietarios, y no por esto renuncian a desplazarse y viajar.

Hablamos por ejemplo del Carsharing, vehículos o viajes compartidos, vehículos de alquiler por minutos, horas o días con todo incluido.

Es de suponer que estos vehículos tendrán una vida más corta, con un uso más continuo y más kilómetros recorridos que la mayoría de vehículos de particulares que, pueden estar horas o días parados sin usarse. Un coche al que no se le da mucho uso no suele ser un buen cliente del taller (Ver imagen 1).

No es descabellado pensar que desde una APP podamos, por ejemplo, reservar o disponer hoy de un vehículo monoplaza eléctrico para ir al trabajo, un 2 plazas con motor térmico para una escapada de fin de semana o un monovolumen híbrido enchufable para ir de vacaciones con toda la familia.

Vehículos que no siempre serán automóviles y que nos permiten ir de un punto A hasta un punto B pagando un precio adecuado y accesible sin preocuparnos de nada más.

Cambios en el rol o nuevos actores

Imagen 2

Una parte del beneficio de los fabricantes de vehículos no vendrá de la venta de vehículos sino de la venta de movilidad. Son los propios fabricantes los que han introducido en las grandes ciudades una numerosa flota de vehículos en la que el rendimiento viene dado por la venta de minutos de uso de un vehículo.

Importante será la aparición de nuevos actores. Hasta el momento eran los fabricantes de vehículos tradicionales los que tenían en su mano homologar vehículos por cumplir con las normas de anticontaminación con motores térmicos, pero con las nuevas tecnologías será más asequible la entrada de nuevos agentes en el mercado.

Veremos como un fabricante de aspiradoras saca al mercado un vehículo capaz de competir como uno más. O bien ver como una gigante compañía de internet es capaz de tener toda una gama de vehículos a la altura de cualquier otro fabricante.

¿Llegarán al mercado europeo fabricantes de vehículos eléctricos de China? Posiblemente ya sean en el mundo los más vendidos con este tipo de propulsión.

Vehículo autónomo (Ver imagen 2).

Dejaremos para otro momento los cambios en la movilidad y en la sociedad que traerán los vehículos autónomos. Pero, ¿qué pasará con los talleres de carrocería?, ¿que pasará con los profesionales del reparto, con los profesores de autoescuela, etc.?, ¿y que pasará con los hoy tan enfrentados, los taxis y los chofer de VTC cuando la ley permita que nadie vaya al volante?

Hoy, ya hay taxis autónomos que están circulando por las calles de California, no son sólo vehículos autónomos sino que son vehículos sin conductor, nadie al volante. Y no son los californianos los únicos, ya están en pruebas en otros muchos estados de EE. UU. y en alguno de los principales países de Europa como Francia y Alemania (sin conductor sólo en California)

Pero como hemos dicho en todo momento, falta mucho tiempo para que estos grandes cambios sean mayoritarios y habituales en nuestras carreteras.

Y por último y no menos importante, otro gran cambio, y este será obligado, será el de la legislación que ordene y regule todos estos cambios y todas estas nuevas tecnologías.

Conclusión

Sí en el pasado hubiéramos renunciado a avances como el del automóvil por salvaguardar ciertos negocios u oficios hubiéramos renunciado también a muchas otras cosas. Un ejemplo de carácter indirecto, sin los desplazamientos en automóvil hoy en día no tendríamos apenas una pequeña parte del turismo que tantos ingresos y puestos de trabajo genera. ¿Nos imaginaríamos un puente o unas vacaciones sin automóvil? ¿Nos hacemos una idea de cómo sería hoy la distribución de mercancías si no tuviéramos furgonetas o camiones?

La historia nos demuestra que negar los cambios y el progreso no ha servido para mucho. Todo ese esfuerzo sería posiblemente más provechoso emplearlo en detectar las necesidades y la demanda del mercado.

Los cambios de esta envergadura son una fuente extraordinaria de nuevas posibilidades y oportunidades o, nuevos nichos de mercado.

Lo que sí se adivina a ver en la bola de cristal es que será más fácil afrontar todos estos cambios como un gran grupo, y que será importante que seamos exigentes con nosotros mismos y también con el resto del grupo. Es desde un grupo donde podremos descubrir y afrontar esas nuevas oportunidades.