Sigaus recogió 13.124 toneladas de aceites usados en 2019

Ante el desplome de actividad que ha sufrido el tejido empresarial dedicado a la gestión del residuo en la Comunidad de Madrid, Sigaus -sistema integrado de gestión de aceites usados- ha incrementado considerablemente la financiación de la recogida del aceite usado.

La crisis del coronavirus causa estragos allá por donde pasa, y el sector de los aceites industriales no iba a ser una excepción. Y es que la ralentización de la actividad industrial y la paralización de la automoción han provocado un desplome de las ventas de lubricantes de alrededor del 40% entre los meses de marzo y mayo. A su vez, se ha producido una caída de actividad del tejido empresarial dedicado a la gestión del residuo en la Comunidad de Madrid, lo que podría comprometer su viabilidad y, por ende, la de la recogida de este residuo peligroso.

Ante esta situación, la respuesta de Sigaus ha sido multiplicar por seis la financiación aportada a estas empresas que en 2019 recuperaron 13.124 toneladas de aceites usados en la Comunidad de Madrid y prestaron servicio a más de 7.000 establecimientos que generaron este residuo.

De este modo, de cara a este 2020, desde el sistema integrado de gestión de aceites usados apuestan por contribuir a la recuperación económica y social de la Comunidad de Madrid en clave ambiental. ¿Cómo? Incrementando de forma notable la financiación de la recogida del aceite usado para, dicen, contribuir a la supervivencia del sector gestor y garantizar que este residuo peligroso se sigue recogiendo y tratando, evitando un importante impacto ambiental, y generando con él nuevas materias primas, además de ahorrar emisiones de efecto invernadero y consumo energético.

En palabras de Eduardo de Lecea, director general de Sigaus, “somos parte de la reconstrucción verde que toca emprender ahora. Los sistemas de gestión de residuos tenemos mucho que aportar en este sentido, ya que llevamos muchos años trabajando para que determinados residuos, como el aceite usado, estén controlados y no impacten en el medio ambiente. Nuestro conocimiento nos permite hacer esta gestión eficaz y sostenible”.

Garantizando la continuidad de la recogida del aceite usado

Ante la paralización de la actividad -con una caída media del 40%- de muchas de las pequeñas empresas de carácter local que componen Sigaus -sistema que lleva desde 2007 encargándose de la recogida y correcta gestión de aceites usados en toda España, gracias a una red de casi 200 instalaciones gestoras, 12 de ellas ubicadas en la Comunidad de Madrid- este ha llevado a cabo una modificación total del modelo de financiación aplicado hasta la fecha y que estará vigente hasta finales de año, con el objetivo, explican, de asegurar la continuidad de la recogida del aceite usado, independientemente de la cantidad o del lugar donde se produzca el residuo.

De este modo, desde el pasado mes de abril, Sigaus asegura estar abonando una cantidad fija mensual a cada una de estas empresas, en función de la actividad realizada el año pasado, proporcionando, afirman, “una línea estable de ingresos desvinculada de la precaria situación de 2020”. Tomando como referencia la actividad real registrada en abril, este abono podría suponer un incremento en la cantidad percibida por tonelada recogida próximo a 6 veces la cantidad percibida en 2019. Asimismo, de forma adicional, se han agilizado los plazos de pago a estas empresas (de 60 a 30 días) con el objetivo de inyectar liquidez en el sector.

Cubriendo todos los puntos del territorio de la Comunidad de Madrid

Desde Sigaus informan que, durante el año pasado, en la Comunidad de Madrid se recogieron y reciclaron un total de 13.124 t de aceites industriales usados, a través de más de 21.000 recogidas registradas y atendiendo con ello a 7.123 establecimientos productores repartidos en 143 municipios. De los más de siete mil establecimientos, 5.046 estaban vinculados a la automoción, 815 eran industrias y 1.262 realizaron otras actividades como construcción, servicios o instalaciones de la Administración, entre otras.

Dada la extensa variedad de usos del aceite lubricante, el aceite usado se genera de forma muy fragmentada y dispersa geográficamente, por lo que Sigaus considera esencial dar cobertura a todos los puntos del territorio de la Comunidad de Madrid, incluyendo las zonas rurales y alejadas de los grandes focos de población y actividad económica. De hecho, en esta Comunidad Autónoma, durante 2019, el 36% de los municipios en los que el sistema recuperó aceites usados eran rurales (en ellos atendió a 203 productores). Asimismo, se atendió a 154 productores en zonas de montaña y a 21 situados en localidades de menos de 1.000 habitantes, además de registrarse una intensa actividad en zonas de alta vulnerabilidad ambiental.

En concreto, en el entorno de espacios protegidos, se atendió en 2019 a un total de 31 productores del residuo en 5 espacios, recogiéndose un total de 75 toneladas de aceites usados.

En lo que respecta a la recogida en el entorno de recursos hídricos, otra de las zonas más sensibles en materia de contaminación (por generarse este residuo en estado líquido y presentar tan baja biodegradabilidad), en 2019 se atendieron en estas zonas (ríos, embalses, lagos y otras zonas sensibles) a un total de 20 productores de aceites usados, que generaron 35 t de residuo.

Una vez recogido, el aceite usado se traslada a instalaciones especializadas para su análisis previo y tratamiento final con el objetivo de que pueda ser 100% aprovechado, bien como base lubricante para la fabricación de nuevos aceites (regeneración) o bien como combustible de características similares al fuel óleo (valorización energética).

En el caso de la Comunidad de Madrid, el aceite usado finalmente gestionado, una vez retirados los impropios de agua o lodos que puede contener el residuo, fue de 12.854 toneladas, de las que un 66% se destinó a regeneración, el tratamiento prioritario por sus importantes beneficios ambientales y económicos, mientras que el 34% restante se valorizó energéticamente.

Gracias a la regeneración, en 2019 fue posible retornar al mercado en la Comunidad de Madrid un total de 5.324 t de nuevos lubricantes. Además de la obtención de estas materias primas (para las que, de no contar con el aceite usado, se hubieran necesitado 2,5 millones de barriles de petróleo), la regeneración, explican desde Sigaus, “es un proceso que aporta importantes beneficios en la lucha contra el cambio climático” y que, en el caso de la Comunidad de Madrid, supuso, dicen, evitar la emisión a la atmósfera de un total de 5.673 toneladas de CO2.

Por su parte, señalan que el aceite usado valorizado energéticamente con el objetivo de fabricar combustible de uso industrial permitió ahorrar una energía equivalente a 4 GWh, y 448.000 barriles de petróleo.

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