Trabajo realiza inspecciones a talleres con ERTE por el coronavirus

Según explican desde la patronal de talleres Conepa, la Inspección de Trabajo y Seguridad Social está comprobando, dicen, la correcta aplicación de las prestaciones por desempleo concedidas y relacionadas con la crisis del coronavirus.

El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha puesto en marcha esta semana, de mano de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, varias actuaciones vinculadas a los ERTEs concedidos a empresas como los talleres de reparación. De este modo, ya se han llevado a cabo comprobaciones para cotejar los datos suministrados oficialmente por las empresas en relación con los ERTE autorizados, su funcionamiento y su evolución en el proceso de desescalada.

Desde Conepa aseguran que el objetivo por parte de la Administración es comprobar que se está realizando la correcta aplicación de las prestaciones por desempleo concedidas y relacionadas con la crisis del coronavirus.

En este sentido, la patronal de talleres informa a sus asociados que, entre la documentación que la Inspección de Trabajo puede requerir al centro de reparación visitado se encuentra la relacionada con los salarios de los trabajadores afectados por ERTE desde antes de la declaración del estado de alarma el pasado 14 de marzo, documentos remitidos al SEPE, contratos de trabajo de los distintos trabajadores, etc. Asimismo, los inspectores de Trabajo pueden solicitar información a los empresarios sobre la existencia de contratos mercantiles por obra o servicio y facturas de los mismos.

De manera que, si los talleres visitados por Trabajo no presentaran la documentación requerida en el plazo estipulado en las correspondientes citaciones, incurrirían en una infracción en el orden social y podrían ser multados. Por esta razón, Conepa aconseja a sus asociados que sean rigurosos con la documentación relativa a estas gestiones y muy estrictos en el cumplimiento de fechas.

Según la patronal, esta campaña se focaliza en sectores considerados esenciales -los que no se han visto obligados a cerrar por ley durante el estado de alarma-, pero que, sin embargo, debido a la escasez de trabajo, sí han tenido que paralizar su actividad o mantenerla bajo mínimos, por lo que han tenido que recurrir a los ERTEs para poder mantener sus plantillas, casi siempre en la opción de ‘fuerza mayor’, como es el caso de los talleres de reparación.