¿Tráfico de influencias en la reparación de los vehículos de la Guardia Civil?

El mencionado cabo, destinado en el puesto de Arroyomolinos, denunció posibles irregularidades en el servicio de reparación de vehículos en el taller donde había ido a parar uno de los vehículos del cuerpo tras un accidente en 2015.

Tras esta denuncia, le fueron abiertos expedientes en tres ocasiones (uno caducó, por otro fue sancionado y otro sigue aún abierto), cambiando el agente finalmente de puesto y retirando la denuncia.

La asociación Unión de Guardias Civiles (UniónGC), conocedora de la situación, retomó el caso denunciando a la Comandancia de la Guardia Civil en Madrid, a los responsables de la contratación de los servicios de reparación de vehículos en Talleres Higuera y Gay, ubicado en la localidad madrileña de Humanes, así como a los responsables de esta empresa.

También la dirige, según explica EFE, “contra las personas encargadas de la presuntamente injusta utilización e instrumentalización del régimen disciplinario de la Guardia Civil, utilizado con el fin de acallar la investigación” al intentar “acallar y castigar presuntamente al funcionario”.

Los hechos…
La patronal hace mención al accidente que sufrieron el cabo y su compañero el pasado 17 de enero de 2015 en la A-5 después de que la dirección del vehículo en el que viajaban se rompiera, saliendo ambos agentes heridos. El accidente tuvo lugar unos pocos días después de que el vehículo fuera reparado en el mencionado taller de Humanes por un problema en la dirección.

Según informa EFE, el cabo había comunicado previamente al Servicio Automovilístico “reparaciones supuestamente negligentes” en ese taller, al que se llevan los coches de su puesto (entonces estaba destinado en Arroyomolinos) habitualmente.

Fue a raíz del accidente cuando se puso a investigar, encontrando en los archivos oficiales un aumento significativo de las reparaciones realizadas en este talleres entre 2012 y 2015, detectando además “un número elevado de reparaciones presuntamente negligentes y defectuosas”.

La denuncia incluye ejemplos como el de un coche cuyos luminosos del techo fueron reparados siete veces en pocos meses, después de lo cual en Automovilismo decidieron cambiar el puente de señales luminosas por otro usado, diferente al homologado oficialmente, lo que ocasionó que se desprendiera una parte del sistema luminoso en plena marcha.

El cabo, siguiendo con su particular investigación, detectó que el titular del taller y el jefe del destacamento eran amigos en Facebook, por lo que envió un escrito a la Oficina de Prevención de Riesgos Laborales informando de todo para que se tomasen medidas. A partir de entonces afirma que se llevó a cabo “una injusta persecución por parte de los mandos”, que concluyó con la apertura de los tres expedientes antes citados.

La denuncia especifica que el comandante médico trató de coaccionar al agente e hizo “abuso de superioridad y autoridad” cuando acudió a su consulta por las lesiones del accidente.

En la denuncia se reconoce que tras la este caso por parte del cabo, los vehículos del puesto de Arroyomolinos se llevan a reparar a varios talleres.

La denuncia presentada por la asociación UniónGC fue admitida a trámite por el Juzgado de Instrucción 11 de Madrid por un presunto delito contra los derechos de los trabajadores. Se encuentran actualmente tomando declaración a las partes. La Comandancia de Madrid no ha querido hacer ningún comentario sobre este asunto por estar judicializado.

Melett