Un análisis de la propulsión del futuro…

En este artículo, el departamento especializado en formación del Grupo Serca, NEXT Sercaula, realiza un análisis de la propulsión del futuro. El que parece que va ganando la partida es el vehículo eléctrico...

NEXT

NEXT es el departamento de Grupo Serca que aúna los servicios de gestión, formación y consultoría para sus redes de talleres, SPG y Profesional Plus. Uno de sus departamentos es Sercaula, enfocado en la formación, donde se realizan no sólo formaciones dirigidas a los talleres sino que también los socios reciben diversos cursos especializados. En este caso es Juan Carlos Sánchez, responsable adjunto de Formación dentro del equipo del Grupo Serca, el que lleva a cabo un análisis de la propulsión del futuro.

Un vehículo con motor térmico sea gasolina o diésel siempre tiene que alcanzar unas revoluciones para llegar a la cota máxima de par, por el contrario el motor eléctrico obtiene este valor máximo desde parado.

Es cierto que estamos viviendo en la automoción un cambio muy importante para transmitir el movimiento de nuestro vehículo al asfalto. La realidad es que la evolución del motor térmico hacia el eléctrico lleva una andadura que comenzó con un poco más de fuerza allá por el año 2000, a primeros de este siglo, siendo Toyota una de las compañías que más ha apostado en investigación y desarrollo en este campo, aunque la tendencia del resto de los fabricantes también va por este camino.

En las formaciones impartidas para los talleres de la red de Serca hago siempre mucho hincapié en que a la hora de decidirse por la compra de un vehículo se fijen en el parámetro del par que este desarrolla y a qué revoluciones lo consigue, llegando siempre a la conclusión que un vehículo con motor térmico sea gasolina o diésel siempre tiene que alcanzar unas revoluciones para llegar a la cota máxima de par, por el contrario el motor eléctrico obtiene este valor máximo desde parado así que en resumen los MOTORES ELÉCTRICOS son el futuro más cercano para la tracción de nuestro automóvil.

Comparativa entre el Nissan Leaf con motor eléctrico y Nissan 1.6 con motor térmico (Figuras 1 y 2).

En la primera gráfica vemos las curvas de Par (Nm) de los dos motores siendo la del Leaf superior ya que desde parado obtiene el máximo.

En la segunda gráfica nos encontramos las curvas de Potencia (CV) resultando ganador el motor eléctrico ya que consigue la máxima potencia mucho antes que el motor térmico y es capaz de mantenerla en una amplia gama de revoluciones.

Buena cuenta de ello dan los vehículos del fabricante Tesla, que consiguen unos datos de autonomía y unos cronos de aceleración al alcance de muy pocos vehículos con Motor de Combustión. Por citar un ejemplo nos encontramos con el Tesla Model S, un vehículo que llega a alcanzar la nada despreciable cifra de 2,3 segundos a los 100 en los modelos P100D y una autonomía de 507 km.

Tesla ha conseguido una autonomía bastante importante pero aún queda mucho camino por recorrer ya que en el territorio peninsular por citar un ejemplo de desplazamiento de Vigo a Ciudad Real deberíamos de parar el vehículo para repostar la batería durante un tiempo de 4,5 horas siempre que la carga se haga en un supercargador de hasta 22 kW que la marca tiene repartidos en varios puntos de Europa.

También es conocido el modo AutoPilot que incorporan estos vehículos, conocidos por la gran mayoría como vehículos con conducción autónoma. Este es un punto muy avanzado con respecto a cualquier competidor del sector ya que el vehículo es capaz de llevarte a tu destino sin necesidad de poner las manos en el volante o accionar los pedales de acelerador y freno pero tienes sus inconvenientes ya que a lo largo del tiempo hemos leído noticias relacionadas con accidentes en este modo de conducción.

El coche eléctrico le ha ganado la partida a día de hoy a los vehículos propulsados con hidrógeno y tenemos que empezar a comprender cuál es el funcionamiento de estos vehículos y estar preparados para poder atender y hacer frente a las nuevas averías que presenta la propulsión eléctrica.

En resumen el coche eléctrico le ha ganado la partida a día de hoy a los vehículos propulsados con hidrógeno y tenemos que empezar a comprender cuál es el funcionamiento de estos vehículos y estar preparados para poder atender y hacer frente a las nuevas averías que presenta la propulsión eléctrica.