Los puntos clave para un buen mantenimiento del vehículo en otoño

Desde la red de talleres Confortauto Hankook Masters recomiendan realizar una inspección preventiva, para localizar cualquier incidencia a tiempo, y así poder solucionarla sin correr ningún riesgo.

Con la llegada del otoño es recomendable una revisión general del estado del vehículo. El buen funcionamiento de todos los elementos es vital para mantener unas condiciones óptimas de seguridad ante la disminución de las horas de luz, el descenso de las temperaturas y el aumento de las lluvias. Y es que, con el cambio de estación, muchos componentes del vehículo pueden sufrir problemas o averías, por ello, desde la red de talleres Confortauto Hankook Masters aconsejan una inspección preventiva, para localizar cualquier incidencia a tiempo, y poder solucionarla sin correr ningún riesgo.

  1. Neumáticos

Con el otoño bajan las temperaturas y llueve con más frecuencia, por lo que es habitual encontrarse con el asfalto mojado. La revisión de los neumáticos es primordial en esta época del año para evitar efectos como el aquaplaning. “Examinar su estado, presión y dibujo es fundamental, pues de lo contrario nuestra unión con la carretera será frágil”, señala Confortauto. Según la normativa, la profundidad del dibujo de los neumáticos no debe superar los 1,6 milímetros (límite legal establecido), siendo aconsejable su cambio cuando la profundidad sea inferior a 3 milímetros.

  1. Sistema de Alumbrado

Una de las características del otoño es que las jornadas diurnas se acortan y comienza a anochecer antes. Por ello, es muy importante revisar el alumbrado y la señalización de coche: luces delanteras, de posición, de cruce y de carretera, luces traseras, de posición, de freno y, por último, los intermitentes.

  1. Escobillas

“Las escobillas limpiaparabrisas son, junto con el alumbrado del vehículo, nuestro mejor seguro de vida en condiciones climatológicas adversas”, destacan. Y añaden, “de ellas depende nuestra visibilidad”, y en otoño, cuando las precipitaciones aparecen de forma repentina, esta visibilidad puede verse comprometida si las escobillas no están en perfecto estado. Tras un verano seco y caluroso, es probable que las gomas del limpiaparabrisas estén resecas y pierdan elasticidad, con lo cual su eficacia será nula para limpiar bien las gotas de lluvia y humedad del vehículo. Por ello, aunque en verano se haya hecho poco uso de los limpiaparabrisas, hay que revisarlos y sustituir urgentemente las escobillas si estuvieran en mal estado.

  1. Líquidos

Después de hacer kilómetros y kilómetros en verano, y de haber sometido al coche a los rigores del calor, es recomendable revisar el estado de los líquidos del vehículo y reponerlos cuando sea necesario. “No pases por alto el líquido de frenos y aceite lubricante. Tampoco descuides el líquido limpiaparabrisas y el anticongelante, recuerda que todos ellos cumplen una importante misión en el automóvil”.

  1. Batería

La batería del coche es un elemento imprescindible del vehículo, puesto que es la fuente de energía que se encarga de que el motor y los sistemas eléctricos funcionen. Tras un verano con intenso calor, las baterías de los automóviles quedan debilitadas para cumplir con su trabajo cuando llega el frío, siendo recomendable revisarlas en otoño. Es muy importante realizar un buen mantenimiento de esta pieza, pues “el fallo de las baterías es la primera causa de averías en carretera”.

  1. Frenos

Junto a los neumáticos, los frenos y amortiguadores completan el “Triángulo de seguridad” del vehículo. Estos tres sistemas están estrechamente relacionados entre sí, de tal manera que el mal funcionamiento de uno de ellos también afecta al rendimiento de los otros. Tras el verano, es posible que se haya dado un uso intensivo al vehículo, con lo cual las pastillas y discos de freno habrán sufrido un serio desgaste. Esta corrosión afecta directamente al correcto comportamiento de los frenos, poniendo en riesgo la seguridad. “Si al conducir se observan síntomas como ruidos o vibraciones al frenar, que el pedal de freno se hunde, está muy duro o pierde capacidad de frenado recorriendo más distancia de para detener el coche, deberíamos someter el vehículo a revisión lo antes posible”, alertan desde la red de talleres.

  1. Amortiguadores

La suspensión es uno de los elementos de más importancia para garantizar el funcionamiento seguro y la conducción confortable en el coche. Ésta se encarga de absorber las irregularidades del suelo y de asegurar que los neumáticos estén siempre en contacto con el firme. Uno de los elementos que determinan la suspensión son los amortiguadores. “Éstos se deterioran progresivamente con el uso, por tanto, es importantísimo que se revisen en un taller de confianza cada 20.000 km o en caso de observar cualquier alteración”, señalan. Si éstos se encuentran desajustados, el coche no se adaptará bien al asfalto, lo que ocasionará que, en determinadas situaciones, los neumáticos pierdan el contacto con la carretera, provocando un desgaste prematuro o desigual del neumático y un menor agarre que haga la conducción insegura.

  1. Filtros

Cambiar a tiempo los filtros del automóvil es clave para evitar que el coche no sufra desgastes prematuros o graves averías. Los filtros son cuatro: el filtro de aceite, el filtro de aire, el filtro de combustible y el filtro del habitáculo. Es importante que cada uno de ellos esté libre de suciedad y partículas que puedan dañar al motor impidiendo que el vehículo funcione de forma apropiada. “El buen mantenimiento de cada uno de ellos hará que la vida del vehículo sea más duradera y que su rendimiento sea mayor. Entre otras cosas, los filtros en buenas condiciones contribuirán a conservar el motor, disminuir el consumo y no dañar el medio ambiente”, afirman desde Confortauto.

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